La red social se salta sus propias normas y el año pasado recibió 9,5 millones de dólares de la industria de los combustibles fósiles, que la usa para difundir desinformación climática, según una investigación del think tank Influence Map.
La red social se salta sus propias normas y el año pasado recibió 9,5 millones de dólares de la industria de los combustibles fósiles, que la usa para difundir desinformación climática, según una investigación del think tank Influence Map.
NACIONES UNIDAS – Como dijo una vez un cínico con mucha gracia: “El sol nunca se pondría en el imperio británico porque Dios no confiaría en un inglés en la oscuridad”. Tal vez fuera un comentario poco considerado porque la mayoría de las colonias británicas hace tiempo que desaparecieron.
Esta eliminación no es solo una oportunidad perdida, también dificulta la capacidad del marco para implementar cambios transformadores que reviertan la desenfrenada pérdida de biodiversidad e incentiven el cambio sistémico que se necesita con urgencia en nuestra crisis medioambiental.
Sucede con mucha frecuencia que ignoramos lo que tenemos y despreciamos nuestra historia, nuestros saberes, prácticas y tecnologías. Solo con salir por un momento del ritmo acelerado de la productividad y la distracción constante y mirar sin prejuicios a mundos supuestamente ya caducados, observamos que hay muchas maneras de aprovechar la energía que la naturaleza guarda en su interior.
“La sociedad capitalista es una sociedad que corre hacia el abismo, desde todos los puntos de vista, porque no sabe autolimitarse. Y una sociedad verdaderamente libre, una sociedad autónoma, debe saber autolimitarse” (Cornelius Castoriadis)