Más allá del campo de batalla en Ucrania, la respuesta internacional a la invasión rusa se ha movido con una velocidad y un alcance sin precedentes, desde las amplias sanciones al gobierno ruso hasta la desinversión de grandes empresas en Rusia y el boicot a los productos rusos. Pero para destacados activistas palestinos como Omar Barghouti, «la flagrante hipocresía de Occidente» es inevitable.