Una marcha convocada por el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) y el Movimiento AMAL, para protestar por la desviación del curso de las investigaciones de la explosión, que destruyó el puerto de Beirut en agosto del 2020, terminó en tragedia con el asesinato, a manos de francotiradores del partido de las “Fuerzas Libanesas”, de seis manifestantes y heridas a más de treinta de ellos.