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Cumbre del ALBA llama a indígenas a proteger unidad nacionales

Fuentes: Prensa Latina

De manera unánime, tanto los mandatarios como las delegaciones a la X Cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y el público que colmó el Coliseo de Otavalo, respaldaron el llamado a la unidad. Si una conclusión descollara sobre todos los puntos de la Declaración de Otavalo y las intervenciones […]

De manera unánime, tanto los mandatarios como las delegaciones a la X Cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y el público que colmó el Coliseo de Otavalo, respaldaron el llamado a la unidad.

Si una conclusión descollara sobre todos los puntos de la Declaración de Otavalo y las intervenciones de los Presidentes de Ecuador, Bolivia, Venezuela, el vicepresidente de Cuba y los invitados especiales, ésta sería, sin dudas, el llamado a la unidad.

Convocada por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, para debatir temas indígenas y afrodescendientes, quedó en evidencia la necesidad de evitar que enemigos de los pueblos manipulen reivindicaciones indígenas contra gobiernos progresistas de la región.

Así lo expuso claramente el primer presidente indígena latinoamericano, el boliviano Evo Morales, cuando denunciaba otra forma de conspiración en su país para desestabilizar al gobierno mediante la manipulación de sectores indígenas y obreros.

Después de la expulsión del embajador de Estados Unidos como principal conspirador, y de escapar la extrema derecha del país, son ahora Fundaciones y ONG las que conspiraban con esos sectores dándoles prebendas con plata de la USAID norteamericana, acotó.

Los afanes separatistas y los intentos golpistas que enfrentó Bolivia encabezados por la embajada estadounidense, explicó Morales, sólo se pudieron vencer mediante la alianza de todos los sectores y capas sociales, pero advirtió que siempre encuentran nuevas fórmulas.

«Correa no es indio, pero como si lo fuera» dijo el presidente venezolano, Hugo Chávez, al recordar que fue su convocatoria la que hizo posible esta Cumbre para fortalecer la unidad con los pueblos indígenas y negros, su inserción social y calidad de vida.

En igual sentido el vicepresidente cubano, Esteban Lazo, llamó a preservar la unidad interna en todos los países miembros del ALBA, frente a los intereses de los enemigos de los pueblos que pretenden dividir al pueblo de los gobiernos progresistas para derrocarlos.

Por su parte, al concluir la cita regional en Otavalo, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, rechazó enérgicamente los pensamientos y actitudes separatistas que existen en algunos sectores del país e incidentes violentos que provocaron este viernes.

Sobre ese tema, reiteró la denuncia de una conspiración en marcha para derrocar su gobierno legítimamente electo y reelecto, sobre lo cual anunció daría precisiones en los próximos días.

«Diversos, pero nunca más desiguales. Esto (la diversidad) no significa que la Asamblea Nacional pueda ser suplantada o que el Ejecutivo tenga que pedirle permiso a tal o cual gremio para gobernar. Eso no lo aceptaremos», advirtió Correa.

«Aquí vamos a tener un Estado plurinacional, intercultural y sobre todo un Estado unitario», acotó finalmente para resaltar que el principal problema de los pueblos ancestrales y afrodescendientes ha sido, y sigue siendo, la pobreza.

Eso no es tolerable, enfatizó, tenemos que cambiar esa realidad de forma revolucionaria, respetando la cultura pero sacándolos de la pobreza que significa exclusión social, para concluir con un llamado a la unidad a fin de salir adelante y construir el Buen Vivir anhelado.

Otavalo abrió un camino, pues como dice la Declaración final de la Cumbre, reiteró el compromiso de todos para avanzar en la construcción de sociedades incluyentes, culturalmente diversas y ambientalmente responsables.

Nos comprometemos, precisa el acuerdo firmado por los dignatarios, a fortalecer las políticas públicas para el acceso a la salud, educación, empleo y vivienda, prioritariamente para los más excluidos, y promover políticas en beneficio directo de los pueblos indígenas y afrodescendientes.

El rumbo está trazado, la principal dificultad para lograrlo radica en la capacidad de lograr un consenso social que identifique a los verdaderos enemigos, y ponga a los pueblos y gobiernos del ALBA a empujar juntos para hacer posible otro mundo, más justo y equitativo.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=200983&Itemid=1