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Cumbre «desangelada»: críticas sostenidas no solo a EE.UU. sino a la OEA y al BID

Fuentes: Rebelión / CLAE

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, como presidente protémpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), integrada por 32 países de la región, criticó duramente la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua de la novena Cumbre de las Américas en Los Ángeles, y exigió la restructuración de la Organización de Estados Americanos (OEA), removiendo de inmediato a quienes la conducen.

No fue el único: a las duras (y sorpresivas) críticas del argentino se sumó el primer ministro de Belice, John Briceño, quien disparó contra la decisión de Biden de excluir a algunos países de la reunión hemisférica así como del persistente bloqueo a Cuba. El anfitrión presidente estadounidense Joe Biden respondió: “A pesar de algunos desacuerdos relacionados con la participación, en los asuntos sustanciales lo que escuché fue casi unidad y uniformidad”. Obviamente, no precisó a que asuntos sustanciales se refirió.

«Argentina es un país pacífico. Seguimos reclamando por las vías diplomáticas los legítimos derechos que nos caben sobre nuestras Islas Malvinas». Fue en ese momento que Alberto Fernández frenó su discurso, dio media vuelta y señaló la omisión geográfica del logo de la Cumbre de las Américas: las Islas Malvinas no estaban incluídas en el mapa que simboliza el continente americano. El presidente argentino se quejó del “olvido” en la Cumbre de Biden y quiso dejarlo en claro. 

Biden intentó presentar una visión unificadora para el hemisferio occidental y aseveró que no hay ninguna razón por la que la región no pueda ser la más progresista, más democrática, más próspera, más pacífica y segura del mundo, y añadió: Tenemos un potencial ilimitado. Horas antes, instó a los líderes empresariales estadounidenses a ayudarlo a reforzar su plan de asociación económica con América Latina, respetuoso con el medio ambiente. Los empresarios quisieron saber qué parte de la torta les tocaba.

Fernández también rechazó la intromisión en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dirigido por un ciudadano estadounidense. “Se han apropiado de la conducción del BID, que históricamente estuvo en manos latinoamericanas”, aseveró. Destacó que es necesario un proceso de capitalización para tener más y mejores medios de financimiento en el organismo, y reclamó que la banca de desarrollo regional, sin más demoras, tiene que devolver su gobernanza a la América Latina y al Caribe.

Y recordó que América Latina y el Caribe emergió de la pandemia como la región más endeudada del mundo en desarrollo, y subrayó que el peso promedio de la deuda externa supera 77 por ciento del producto bruto regional.

“Definitivamente hubiéramos querido otra Cumbre de las Américas. El silencio de los ausentes nos interpela (…) el hecho de ser el país anfitrión de la cumbre no otorga la capacidad de imponer el derecho de admisión, pronunció durante la primera plenaria de gobernantes”, dijo el mandatario argentino, quien destacó que se ha utilizado a la OEA como un gendarme que facilitó un golpe de Estado en Bolivia, y pidió reconstruir instituciones que fueron pensadas para la integración.

La OEA, si quiere ser respetada y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada, debe ser reestructurada, removiendo de inmediato a quienes la conducen, demandó, sumándose a las críticas contra el secretario general, Luis Almagro, que también ha planteado México.

Asimismo, el presidente salvadoreño Nayib Bukele calificó como una entidad sin “razón de ser” a la OEA, al mostrar su postura sobre la credibilidad del organismo impulsado por la administración de Estados Unidos, que ha desatado su crisis a nivel internacional.

“¿Por qué padecemos semejantes penurias si nuestra tierra nos ha dotado para producir alimentos y energía como a muy pocas regiones del mundo?”, se preguntó Fernández, quien sostuvo que el diálogo en la diversidad es el mejor instrumento para promover la democracia.

“Desde la periferia en la que nos colocan, la América Latina y el Caribe miran con dolor el padecimiento que sobrellevan pueblos hermanos. Cuba soporta un bloqueo de más de seis décadas impuesto en los años de la ‘Guerra Fría’ y Venezuela tolera otro mientras que una pandemia que asola a la humanidad arrastra consigo millones de vidas. Con medidas de ese tipo se busca condicionar a gobiernos, pero en los hechos solo se lastima a los pueblos”, sentenció.

Fernández señaló que la intervención del gobierno de Donald Trump ante el Fondo Monetario Internacional, fue decisiva para facilitar un endeudamiento insostenible en favor de un gobierno argentino en decadencia: “Lo hizo con el solo propósito de impedir lo que acabó siendo el triunfo electoral de nuestra fuerza política. Por tamaña indecencia sufre hoy todo el pueblo argentino», recordó.

Otras voces

El primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, manifestó su posición clara de que el evento exigía que todos los países participaran en la discusión de los temas que enfrenta el hemisferio. “Aquellos países que quedaron fuera debieron ser invitados para que tuvieran su voz, la voz de los pueblos”, aseveró.

A su vez, pidió el cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EEUU sobre Cuba por mucho tiempo y le exigió que quite a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y subrayó la necesidad de unir a los pueblos. “El primer punto es quitar a Cuba de la lista de países promotores del terrorismo. Poner a Cuba en esa lista es risible, pero es demasiado serio para reírse”, comentó.

El joven presidente chileno Gabriel Boric se reunió con Biden a quien señaló que «En la medida que Estados Unidos entienda que países de América Latina somos sus pares y jamás subordinados, podremos trabajar juntos. Es condición necesaria para un nuevo trato continental que promueva en el mundo la democracia, los derechos humanos y la lucha contra el cambio climático”.

En su primer encuentro formal con Biden, el ultraderechista brasileño Jair Bolsonaro, un escéptico del cambio climático, se quejó de que a veces se sentían amenazados en su soberanía por la Amazonia y le aseguró que cuando tenga que dejar su gobierno lo hará de forma democrática.

Ausente, pero presente

El mandatario estadounidense acoge la cumbre en medio de desafíos locales e internacionales, como la creciente presencia de China en Latinoamérica y el Caribe. 

Biden se refirió veladamente al gigante asiático: Queremos asegurarnos de que nuestros vecinos más cercanos tengan una opción real entre el desarrollo de la trampa de la deuda que se ha vuelto cada vez más común en la región, y el enfoque transparente de alta calidad para la inversión en infraestructura que ofrece avances duraderos para los trabajadores y las familias, dijo.

Paralelamente, funcionarios estadunidenses continúan acusando abiertamente a China de impulsar acuerdos en el mundo en desarrollo con condiciones para cargar a sus socios con deudas a largo plazo, preocupados por la pérdida de influencia (y mercados) en lo que consideran su “patio trasero”.

Tras sostener que la participación de México en la Cumbre de las Américas es bajo protesta por excluir de la convocatoria a algunos de los países de la región, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador –ausente de la  cumbre, representado por el canciller Marcelo Ebrard- consideró que en el continente se requiere unidad para enfrentar el nuevo entorno económico y comercial con una creciente presencia de China. 

López Obrador, en ausencia, se convirtió en el verdadero personaje de la cumbre, desde que anunció su protesta por la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua. El mandatario mexicano afirmó que existe el potencial y las condiciones para reposicionar a la región pero ¿qué es lo que hace falta entonces? Una nueva política que favorezca la unidad sin hegemonías, dijo. 

Refirió que de acuerdo con las tendencias de crecimiento económico en el mundo, la presencia de China se ha consolidado y, de continuar en los ritmos actuales, en 30 años podría controlar 70 por ciento del comercio mundial y reducir la participación de América a una proporción entre 4 y 10 por ciento.

Y sorprendió al anunciar que México se sumará a los países firmantes de la iniciativa anunciada por el presidente Biden para la creación de la Alianza de las Américas para la Prosperidad Económica. “Esto significa equilibrios, no predominio de ninguna nación, no hegemonías. Ese es nuestro planteamiento de fondo”, dijo desde Ciudad de México.

“Pase lo que pase en el mundo, América siempre será la prioridad de Estados Unidos”, dijo Biden, urgido de recuperar terreno en la región para atajar la mayor presencia de China y mostrar que lidia con cuestiones continentales de alto impacto en Estados Unidos, como la inmigración, antes de las elecciones legislativas en su país, en noviembre. 

Pero la realidad es que los boicots a la cumbre, la crisis interna del país (económica, alimentaria, política), sumados al estancamiento en el Congreso de iniciativas para invertir en América Latina, han complicado los planes de Washington, que ahora centra sus gestiones en recabar el apoyo corporativo-empresarial para sus planes.

Lo que no se dice

El descontento con la Cumbre de las Américas y la ausencia impuesta a países de la región no hacen más que dañar la imagen del gobierno de Estados Unidos, pretendida tierra de «democracia» y «libertades», donde ahora también agreden a quienes alzan su voz contra las exclusiones, sin importar su sexo o si protestan de manera pacífica.

Una manifestante interrumpió el discurso inaugural de 13 minutos de Biden, con gritos desde la sala. Éste hizo una breve pausa, se rió en respuesta y prosiguió dirigiéndose a los presentes, sin prestarle más atención. La prensa de la Casa Blanca reconoció que «el presidente Biden comenzó a hablar a las seis de la tarde y fue abucheado casi inmediatamente por dos de los asistentesPeriodistas presentes reportaron que los miembros del servicio de seguridad sacaron a ambos manifestantes de la sala.

A la llegada al Teatro Microsoft, sede de la ceremonia inaugural, otra manifestante fue detenida por un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos, al irrumpir en la vía con un altavoz. El oficial usó medidas de fuerza para apartar a la mujer del tráfico e inmovilizarla.

También fue cuestionado el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken, quien habló en la Cumbre de las Américas sobre los desafíos que enfrenta la prensa libre en el continente y lo crucial que es la libertad de prensa y el combate a la desinformación para el buen funcionamiento de las democracias. Al finalizar,un integrante del auditorio le cuestionó el apoyo de Estados Unidos a la monarquía absoluta de Arabia Saudita.

Cabe recordar que el príncipe heredero de ese país ha sido señalado por la inteligencia estadounidense como posible responsable del asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi, crítico de la monarquía saudí, en el interior del consulado del reino en Estambul, Turquía, en 2018.

Blinken también fue acusado por apoyar al primer ministro de Haití, Ariel Henry, que gobierna sin un Parlamento y en medio de una crisis política crónica, agravada por el asesinato del expresidente Jovenal Moise, en julio de 2021, y el accionar de pandillas criminales.

El secretario de Estado estadounidense se vio obligado a responder sobre Haití«Seguimos trabajando por una transición que lleve a elecciones justas que sean apoyadas por todo el pueblo de la nación» y ayudando a las autoridades a lidiar con la violencia de las pandillas.No hizo comentarios, en cambio, sobre Arabia Saudita.

Mirko C. Trudeau. Integrante del Observatorio de Estudios Macroeconómicos de Nueva York, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.