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Islandia viró a la izquierda

Fuentes: Página 12

El bloque de izquierda de la primera ministra, la socialdemócrata Johanna Sigurdardottir, obtuvo una histórica victoria el sábado, sobre el partido conservador en las elecciones legislativas anticipadas en Islandia. Obtuvo el 49,7 por ciento de los votos, escrutado el ciento por ciento de ellos. Este resultado le permite obtener 34 de los 63 escaños del […]

El bloque de izquierda de la primera ministra, la socialdemócrata Johanna Sigurdardottir, obtuvo una histórica victoria el sábado, sobre el partido conservador en las elecciones legislativas anticipadas en Islandia. Obtuvo el 49,7 por ciento de los votos, escrutado el ciento por ciento de ellos. Este resultado le permite obtener 34 de los 63 escaños del Althingi, el Parlamento unicameral islandés. La europeísta Sigurdardottir, la muy popular líder del partido socialdemócrata y primera ministra saliente del gobierno interino, deberá ser confirmada en el cargo en los próximos días. Como estaba previsto, los votantes sancionaron al poderoso Partido de la Independencia (PI, conservador), al que responsabilizan de la hecatombe del sistema bancario a finales de 2008, que puso al país al borde de la quiebra. El PI, que en enero se vio expulsado del gobierno por la crisis económica tras 18 años en el poder, sólo obtuvo un 23,6 por ciento (16 escaños), resultado muy inferior a su anterior mínimo histórico (27% de votos en 1987). En 2007, obtuvo un 36,6% de sufragios. Es la primera vez en unas elecciones que la izquierda logra mayoría absoluta y que el Partido de la Independencia pierde su condición de fuerza hegemónica en los 65 años de independencia de este país de apenas 320.000 habitantes.

La nueva primera ministra, que se convirtió hace dos meses en la primera mujer en acceder al cargo en Islandia tras la formación de un gobierno minoritario, acabó con la hegemonía del conservador Partido de la Independencia. De 66 años y casada con una mujer periodista desde 2002, Sigurdardottir, que tiene dos hijos de un matrimonio anterior, es la primera jefa de gobierno en el mundo abiertamente homosexual.

El triunfo de anoche le ha permitido cumplir una promesa de hace 15 años, cuando perdió las elecciones internas del Partido Socialdemócrata.

Antes de abandonar el partido para fundar el Movimiento Nacional, que en 1999 integraría la Alianza Socialdemócrata, dejó para el recuerdo una frase lapidaria que se ha incorporada de forma irónica al idioma islandés: «¡Mi tiempo llegará!».

Defensora del ingreso en la Unión Europea (UE) y la adopción del euro, que calificó como el «futuro» de Islandia, Sigurdardottir deberá ahora convencer a un país tradicionalmente «euroescéptico» y sacar a Islandia de la mayor crisis de su historia reciente, que propició su inesperado ascenso al poder hace dos meses.

La crisis provocó el pasado octubre el colapso de la economía islandesa, puso al país al borde de la bancarrota y causó en enero la caída del primer ministro conservador, Geir Haarde, tras tres días de intensas protestas populares con cacerolazos en las calles.

Esta graduada en Comercio y ex azafata en las aerolíneas públicas, donde fue líder sindical, se convirtió en primera ministra cuando los socialdemócratas, socios minoritarios en la anterior coalición con los conservadores, recibieron el encargo de formar un gobierno en minoría con el Movimiento de Izquierda Verde.

Johanna Sigurdardottir afronta ahora un doble desafío que sumar a su amplia lista: sacar al país de la crisis y llevarlo a la UE.