Recomiendo:
0

La crisis existencial de la Unión Europea

Fuentes: Rebelión

“—Pero ¿usted se da cuenta de lo que puede hacernos ganar la guerra en este caso? ¡Millones, hombre, millones!… ¡No es un juego de niños, Iturdiaga!…” « …a lomos del negro fantasma de la guerra que volaba sobre los campos de Europa…» Nada (1945), Carmen Laforet (1921-2004)

El golpe de Estado en Ucrania, propiciado por los USA en 2014, desencadenó la persecución y asesinato sistemático de su población rusófona. Tras ocho años de guerra civil en la región del Donbás, la Federación de Rusia inicia en febrero de 2022 la ilegal invasión de Ucrania, provocando la inmediata intervención de los USA mediante sanciones económicas, sabotaje terrorista del gaseoducto de suministro de gas a Europa y apoyo logístico de la OTAN.

Empantanada la guerra tras varios años de combates feroces, los USA pactan finalmente con la Federación de Rusia el reparto del botín: tierras raras por territorios ocupados. Un vergonzoso acuerdo imperial entre dos grandes potencias nucleares, al más viejo estilo colonial, que traiciona a Europa dejándola a los pies de los caballos.

Por si fuese poco, el presidente de los USA lanza una bravata con la finalidad de anexionarse Groenlandia, amenazando la integridad territorial de Dinamarca, incluido el uso de la violencia militar llegado el caso.

Esta Intolerable amenaza, al más puro estilo de Chicago años 20, debiera ser motivo suficiente para la denuncia del Tratado del Atlántico Norte y la disolución inmediata de la OTAN.

El shock provocado en las élites políticas de la Unión no deja de acrecentarse. La crisis existencial de la Unión Europea ha abierto el debate sobre la necesidad de un gigantesco rearme junto a la creación de un ejército europeo. Decisión esperpéntica que agravaría la situación.

Es necesario, por tanto, un proceso constituyente, auténticamente democrático, que transforme a la Unión Europea en una federación de Estados, respetuosa con la soberanía de sus pueblos. La creación a priori de un ejército europeo junto a un rearme acelerado es una grave incitación a la guerra, además de ineficaz: ninguna potencia nuclear puede ser disuadida mediante armamento convencional.

La construcción de una Europa federal, como alternativa a la crisis existencial de la Unión Europea, podría ser un proceso largo y complejo, pero viable si se combina una visión progresista, una reforma profunda de la estructura de la UE y un fuerte impulso popular hacia la creación de una identidad europea compartida.

El keynesianismo militar -política económica basada en el aumento descomunal del gasto público en armamento, a fin de incentivar el crecimiento económico- condujo al rearme de Alemania en los años 30 del siglo pasado, lo que provocó finalmente la 2ª Guerra Mundial.

La actual política armamentista de Berlín, así como el desaforado gasto en armamento preconizado por la presidenta de la Comisión Europea Úrsula Von der Leyen -impulsados por una rusofobia patológica y los intereses privados de los lobbies que operan en Bruselas- nos arrastran a la guerra.

Por si fuese poco, este desaforado gasto armamentístico atenta gravemente contra los intereses de las clases populares, pues se acabará detrayendo de las necesarias partidas presupuestarias para sanidad, enseñanza, pensiones, ayudas a la dependencia, infraestructuras y servicios públicos en general.

Aumentando desaforadamente el gasto en armamento no se podrán neutralizar las amenazas que pesan sobre la Unión Europea. Es acrecentando su cohesión interna e integración política como puede responderse eficazmente a amenazas multiazimut.

El Parlamento Europeo es una institución democrática elegida por los ciudadanos de la Unión Europea, lo que le otorga un mandato popular directo. Consecuentemente, debería tomar la iniciativa revelándose contra la burocracia bruselense, transformándose en Asamblea constituyente.

La alianza de trabajadores y pueblos habrá de ser más pronto que tarde la fuerza garante que impulse con valor y audacia el proyecto federal hacia un futuro más justo, democrático y unitario.

Manuel Ruiz Robles. Capitán de Navío de la Armada, antiguo miembro de la clandestina Unión Militar Democrática (UMD).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.