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Entrevista a la socióloga y activista de "Oposición de Izquierda" Nina Potarskaia sobre la posibilidad de salir de la lógica de guerra civil en Ucrania

«La gente que habla de problemas idénticos, al ponerse cintas diferentes, se van a matar entre ellos»

Fuentes: Open Left

Traducido por Carlos Valmaseda

«Izquierda abierta» (la revista que entrevista): La izquierda ucraniana, que posee una fuerza modesta, no solamente está dividida sino que cae una y otra vez en puntos de no retorno en sus diferencias. Se revela en gran parte el infantilismo y lo corto de miras del movimiento de izquierda: después de todo, pronto puede llegar un momento crítico en el que sin unidad de la izquierda nada se podrá cambiar. ¿Cuál es tu punto de vista sobre la sitaución actual en la escena de la izquierda, de lo adecuado o no de los actos de sus miembros y sobre la posibilidad de una acción conjunta en el futuro?

Nosotros enfocamos desde el principio el Maidán ya con una posición separada: no había una única relación con los acontecimientos y Maidán solo mostro, dígamoslo directamente, la insignificancia de nuestro movimiento y descubrió las heridas ocultas de la división y la esquizofrenia. En el momento en que empezó Maidán ya hubo quien lo apoyó completamente, quien lo apoyó críticamente y quien lo rechazó completamente. Por ejemplo, los anarquistas participaron en la construcción de la estructura del Maidán creando una centuria anarquista. Nosotros, la «Oposición de izquierda» fuimos al Maidán pero intentamos entrar en su orden del día y cambiar el acento dentro de la protesta. Finalmente, la organización Borotba desde el principio decidió no apoyar al Maidán por la participación en él de una gran cantidad de nacionalistas. Ya desde entonces hubo diferentes puntos de vista sobre la situación.

Hubo alguna situación de unión general, por ejemplo, en las protestas contra los Berkut: es orgánico para la izquierda una situación de enfrentamiento al ejército y a la policía. Pero después se produjo un desarrollo fatal con la toma de la administración de Kharkov por parte de los nacionalistas y otras fuerzas del Maidán, entre las que se encontraba el escritor de izquierdas Sergey Zhadan. Después de esta toma, gente con banderas de uno de los grupos de izquierda se encontraba entre aquellos que golpearon a este mismo Zhadan. Y estos izquierdistas naturalmente adducían la acusación de que estos también se levantaban del lado de los chovinistas, pero no de los proucranianos sino de las fuerzas prorusas. Y los izquierdistas se dividieron sobre el principio de si se puede trabajar con los nacionalistas ucranianos o con los nacionalistas rusos, o si no se puede con nadie, y cómo se debe trabajar en concreto, si a pesar de todo es posible… Pero, de una forma u otra, unos u otros nacionalistas eran la base del movimiento, y los izquierdistas se vieron forzados a seguir a unos o a otros.

¿Habría todavía bases para la unión? Hasta la masacre en Odessa hubo una conferencia en nuestro Centro de Investigación Social en la que se consideró que la protesta social puede unir a Ucrania, puesto que las exigencias de los que protestaban en el Este y en el Oeste eran en primer lugar sociales y coincidentes. Esto lo testimonian los datos de la monitorización y encuestas que realizo la «Oposición de izquierda» partiendo a las regiones occidentales, en Kharkov, Donetsk, Dnepoetrovsk, Slaviansk. Pero tras los sucesos de Odessa las perspectivas de semejante unificación se estrecharon aún más. Llegamos a otro punto más de no retorno cuando los anarquistas y los activistas de Borotba de Odessa se encontraron en lados opuestos de las barricadas, y como resultado del choque murió un activista de Borotba y quedó herido un activista anarquista. Aún no podemos creérnoslo: ¡esta gente en setiembre todavía participaban juntos en actividades de izquierda! Y ahora los anarquistas y los borotbistas en el futuro inmediato no podrán hablar entre ellos.

Y, sin embargo, ¿hay la base para la formación de una fuerza amplia que se oponga a la lógica de la guerra civil?

Con cada nuevo asesinato se puede creer cada vez menos en ello y es más difícil ponerse de acuerdo unos con otros. En Kiev quieren la sangre de los separatistas, en Lugansk quieren la sangre de los nacionalistas… Es posible que después lamentemos toda la vida que por culpa de nuestra desorganización no se haya podido implicar a la gente en nuestra idea de unión en torno a las protestas sociales. He aquí otro rasgo: según los resultados de la entrevista a activistas de la «Oposición de izquierdas» en el Este, el Oeste y en Crimea quedó claro que la lista de 10 exigencias sociales escritas para el Maidán y en el Maidán tenían gran popularidad en todas partes. En el Este la gente apoyaba todos los puntos, excepto el de disolución de los Berkut, que percibían como una defensa frente a los fascistas de la Junta. Pero esta misma gente, que habla en todas partes de problemas idénticos, hoy, al llevar cintas diferentes, van a matarse unos a otros. Y si hablamos de los izquierdistas, lo siento, no estábamos preparados para avanzar nuestra opinión durante las protestas pacíficas, y en el momento de las acciones militares aún somos menos perceptibles.

¿Cual es vuestra estrategia principal hoy? ¿Independencia de la retórica nacionalista de la protesta de clase y formación de una tercera fuerza en la oposición?

Se está trabajando este tema. Organizamos viajes a las regiones en busca de activistas sindicales y activistas en general dispuestos a hablar del orden del día social que pudiese unir los movimientos de Maidán y Antimaidán. Por ejemplo, en Krivoy Rog durante la huelga de los mineros se formó una centuria minera que no permitió provocaciones ni de unos ni de otros. Todavía tenemos la esperanza de que esta táctica pueda ser una salida. En este plano también nos inspiramos en Krasnodonsk. Bien que, posiblemente, estas esperanzas sean ingenuas cuando por toda Ucrania actúan ya grupos realmente provistos de armas. Yo no llamaría a los mineros a buscar sus propias armas y crear un tercer sector armado.

Según la encuesta del Centro Razumkov el 40% de los ucranianos a finales de abril abogaban por las conversaciones, un 35% estaban contra los separatistas y apoyaban la operación antiterrorista. Si este 35% tiene la hegemonía en los media y en la política, entonces ese 40% que está por conversar calla o no tiene posibilidad de ser oído con fuerza. ¿es posible que se alce su voz?

Bueno, esa no es una proporción muy buena. Y la voz de ese 40% no se oye sobre el fondo de la ruidosa frustración tras cada acción: la gente está preparada para coger el fusil o para protegerse de la información que asusta y no quiere oir nada de lo que sucede. Este 40% que está a favor de las conversaciones, ¿cómo hacer que hable? Todos los blogueros que viven en Kiev que estuvieron activos durante el Maidán hoy piden a coro ir a tumbar a los separatistas. Así son los intelectuales de Kiev…

¿Qué paso institucional, organizativo se podría proponer como alternativa a la ATO (Operación Antiterrorista) y a los locos referéndums?

Unas elecciones parlamentarias en toda Ucrania. Nosotros propusimos organizarlas urgentemente hace ya unos meses, puesto que el Este y Crimea no tenían representantes en la Rada y esto calentaba la situación. Y tenemos dudas de que en general en la situación actual sea necesario un presidente. Más bien estamos por una república parlamentaria. Pero no hay recetas inequívocas. Aún así, la ATO debe ser, por supuesto, prohibida. Si se habla de acciones tácticas más realizables, pasar a la huelga en Krivoy Rog y en Kharkov, y podemos quizá intentar ayudar con cobertura en los medios de comunicación y con una ayuda jurídica mínima.

¿Pueden las acciones impopulares del gobierno relacionadas con el cumplimiento de las obligaciones con el FMI ayudar a crear un único movimiento de protesta?

Sí, el gobierno en este plano ayuda. Yatseniuk informó de que se aplicarán medidas impopulares que, como es habitual, caerán no sobre los grandes negocios sino sobre la gente corriente: se subirán las tarifas a la población, entre ellas el gas, pero ahora hay también un gran problema con los salarios: se ha producido inflación y no ha habido ninguna compensación… Esto coincide en lo fundamental con las exigencias del FMI. Y, como ya he dicho, el motivo de muchos en el Maidán para su salida eran las exigencias sociales, y el empeoramiento de la situación general para cumplir las exigencias del FMI puede ayudar a unir a la gente en nuevas protestas.

¿Es posible que al gobierno le interese que se incendie la protesta en el Este para distraer a la gente de las medidas impopulares que planean tomar?

Es revelador que de todas las notas de prensa distribuidas por nuestro Centro de Investigación Social, precisamente las noticias sobre exigencias sociales aparecieron mucho menos en los medios de comunicación. Para ellos el tema más importante es la guerra, pero de los verdaderos motivos de la guerra y de sus alternativas no quieren discutir. Es posible que sea mi conspiranoia, pero precisamente esto es lo que parece en comparación con el destino de nuestras otras notas de prensa.

Yatseniuk ha dicho que mayo será el mes más difícil en la historia de Ucrania. ¿Qué esperas del futuro cercano, tras lo sucedido en los referéndums en el este?

En los últimos tiempos estamos acostumbrados a que todo puede ir como quiera y no podemos influir sobre la situación. Prever cualquier cosa es muy difícil, hay demasiadas fuerzas implicadas en el proceso y la gente que intenta predecir el futuro inevitablemente se mete en un lío. Cada vez se quiere creer que lo peor ya ha pasado, que no puede ser peor, pero cada vez pasa que aún así, puede. ¿Quién sabe qué nueva provocación nos espera?… Hay la esperanza de que la inflación y el empeoramiento de las condiciones de trabajo sean un motivo para la protesta de los trabajadores de las grandes empresas y que se constituyan en una fuerza organizada, capaz de oponerse a la presión de las fuerzas chovinistas y xenófobas. Los obreros de Krivoy Rog, quienes por primera vez en 20 años organizaron protestas el 11 de mayo, y los obreros de la fábrica de direccionamientos de Kharkov están ahora en huelga. Esto, muy probablemente, son solo las primeras señales de nuevas protestas y huelgas en toda Ucrania, algo a lo que durante todo el invierno convocaron los así llamados «líderes» de Maidán, pero que entonces no se produjo.

Sobre este material han trabajado Iliá Budraytski, Gleb Napreenko, Nina Potarskaia.

Fuente: http://openleft.ru/?p=2811

Páginas de Oposición de Izquierda (en ruso):
http://gaslo.info/
http://pomidor.blox.ua/html
http://tol-nabat.info/