La ola de calor histórica deja al menos 1.300 muertos en Europa. Se estima que solo en España podría haber 327 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas
En torno a 191 millones de personas en Europa han experimentado temperaturas superiores a los 35ºC durante la reciente ola de calor observada entre los días 18 a 29 de junio, mientras que 381 millones han enfrentado temperaturas por encima de los 30ºC.
En una publicación en sus redes sociales el pasado domingo 28 de junio, Tedros Adhanom, director general de la OMS, advirtió: “Europa es el continente que se calienta más rápido en el mundo, con un calentamiento al doble de la media global. En este momento, 150 millones de personas están viviendo bajo calor extremo, cientos han muerto, las escuelas están cerradas, las redes eléctricas están al límite. (…) El estrés por calor a menudo se conoce como el ‘asesino silencioso’ y los hogares, lugares de trabajo y escuelas europeos no fueron construidos para estas temperaturas”.
Desde el pasado 24 de junio, se han registrado en Francia alrededor de mil muertes atribuibles a la ola de calor que ha atravesado toda Europa en la última semana. Los datos, no obstante, no se encuentran todavía consolidados, según ha anunciado la Agencia Nacional de Salud Pública. Se espera que las cifras aumenten debido a que ahora mismo existe una “subestimación de datos” porque se han basado únicamente en certificados de defunción electrónicos. Tres cuartas partes del país han estado en alerta roja durante estos días, y los termómetros superaron los 43ºC en varios puntos. París llegó a los 41ºC y se encontró con una situación límite en los hospitales y en las morgues.
El Ministerio de Sanidad francés señaló que el fenómeno ha afectado principalmente a los mayores de 65 años (un 85 % de los casos), al tiempo que ha apuntado a un aumento del 40 % en los fallecimientos en domicilios. Hay que tener en cuenta, además, que algunas muertes se han debido a ahogamientos de gente que intentaba refrescarse. La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, estima que los fallecimientos no llegarán a la cifra de 15.000, como sucedió durante la ola de calor europea del año 2003.
En Alemania se han batido todos los récords al registrarse temperaturas como 41,5ºC en Drewitz (Alta Sajonia) o una temperatura durante la madrugada de 29,4ºC en el municipio de Kubschütz, situado en el Estado de Sajonia, no muy lejos de la frontera con Polonia. Además del calor, que ha afectado especialmente a la zona este del país, se han producido fuertes tormentas en algunas regiones. Debido a las condiciones meteorológicas extremas, el servicio ferroviario ha dejado de funcionar parcialmente en Renania del Norte-Westfalia y se ha suspendido el servicio de tranvía en la ciudad oriental de Leipzig.
En Viena, Austria, se han registrado por primera vez en su historia 40ºC, medio grado por debajo del récord nacional, que tuvo lugar en 2013 en una región a treinta kilómetros de la capital.
En Reino Unido se emitieron alertas rojas durante tres días consecutivos, también por primera vez en su historia, y el viernes 26 se registraron 37,3ºC en la localidad de Santon Downham (al este de Inglaterra), la temperatura más alta medida en ese país en junio.
Polonia, República Checa (donde la localidad de Doksany registró 40,8ºC) y Hungría también se han visto afectadas por la ola de calor, así como Países Bajos, Bélgica, el norte de Italia, Croacia, Bosnia, Albania, Suiza (se alcanzaron 38,8ºC grados en Basilea, al norte del país).
El Instituto Meteorológico Danés reportó un nuevo récord de 37ºC en Ødum, al norte de Aarhus, el día más cálido desde que comenzaron los registros en 1874.
Las temperaturas han afectado a muchos ríos en todo el continente, reduciendo su caudal y provocando que algunas centrales nucleares tuvieran que suspender su actividad debido a la imposibilidad de refrigerarse correctamente.
España
En cuanto a nuestro país, se estima que el calor ha podido provocar 327 muertes, según el Instituto de Salud Carlos III. Los días 22 y 23 de junio fueron los más cálidos registrados en España para este mes desde, al menos, 1950, según datos provisionales difundido por José Ángel Núñez, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La anomalía media peninsular durante esas dos jornadas alcanzó los +7,1 grados. De hecho, la temperatura media del pasado lunes y martes supera incluso la registrada el 30 de junio de 2025, una jornada que ya destacó por sus valores elevados. Además, durante este episodio de calor actual, tres días se han situado entre “los diez más cálidos de toda la serie histórica del mes de junio”.
La ola de calor ha traído 29 nuevos récords históricos de temperaturas en 18 provincias, tres de ellos inéditos desde 1920: los primeros 45ºC del año (45,1ºC en Andújar, Jaén y en Montoro, Córdoba), más de 40ºC en 28 provincias, avisos rojos por peligro extremo en cinco provincias (cuatro días seguidos en dos de ellas) y la primera noche infernal –un término no oficial que la Aemet emplea para referirse a noches en las que la temperatura no desciende de los 30ºC– jamás registrada en la península en junio.
Según los datos de la red de 828 estaciones de la Aemet, la ola de calor ha batido récords de temperatura en A Coruña, Álava, Almería, Asturias, Baleares, Cantabria, Guipúzcoa, Jaén, León, Lugo, Madrid, Navarra, Ourense, Segovia, Teruel, Valladolid, Vizcaya y Zamora.
Uno de los datos más destacados se registró el día 23 de junio en Tama, en Liébana, Cantabria, donde se alcanzaron 43,7ºC, lo que supone el récord absoluto de temperatura máxima en Cantabria, teniendo en cuenta todos los meses del año.
La explicación meteorológica a este episodio tan intenso se debe a la generación de una “cúpula de calor” debido a la entrada de una masa de aire cálido proveniente del Sáhara, lo que provocó un aumento de la temperatura de entre cinco y 12ºC por encima de lo habitual para esta época del año. La ola de calor ha reactivado el debate sobre la falta de preparación ante estos eventos. Los científicos del clima vaticinan que este tipo de episodios excepcionales van a ser cada vez más intensos y frecuentes .
Desde 1975 se han registrado 78 olas de calor en España, con un total de 458 días. Hasta el año 2000 hubo 129 días en ola de calor, mientras que entre 2001 y 2025 hubo 329, más del doble.



