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Entrevista a Antonio Cuesta, corresponsal de Prensa Latina en Grecia (y II)

«No se explica qué función tendrá un gobierno que va a funcionar como un protectorado, con el peso de la deuda y políticas absolutamente inviables»

Fuentes: Rebelión

M.H.: Antonio, en tu libro «Syriza el anuncio de algo nuevo» para la colección A fondo, de editorial Akal, te remontás a la lucha antifascista contra la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, que terminaría en un conflicto entre 1944 y 1949. ¿Podrías contarnos el contenido de este nuevo libro y por qué decidiste […]

M.H.: Antonio, en tu libro «Syriza el anuncio de algo nuevo» para la colección A fondo, de editorial Akal, te remontás a la lucha antifascista contra la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, que terminaría en un conflicto entre 1944 y 1949. ¿Podrías contarnos el contenido de este nuevo libro y por qué decidiste publicarlo?

A.C.: Fue una iniciativa conjunta con la editorial, con motivo de las elecciones de enero. Tenía material disperso sobre la historia de Syriza y la situación de los últimos dos años, fue una especie de recorrido histórico en la primera parte, sobre cómo se suscitó la guerra civil en Grecia, el papel de la izquierda, fundamentalmente desde la caída de la URSS hasta la actualidad y con mayor intensidad desde que empieza la crisis y comienzan las políticas de austeridad. Cómo va moviéndose en el tejido social y en el panorama político una coalición de diferentes partidos pequeños que tenía poca importancia y que en 2012, de repente, tuvo una subida electoral muy grande, tal es así que estuvo a punto de asumir el gobierno, pero eso no sucedió hasta 2015.

Esa es la primera parte del libro, la segunda tiene que ver con recoger las propuestas e iniciativas que el gobierno llevaba en su programa y pretendía poner en práctica, fundamentalmente porque la iniciativa del libro era ubicar en el contexto griego el auge y la posición ideológica de Syriza y cuál era su propuesta.

Lógicamente, con los acontecimientos que han sucedido a partir del mes de julio, el libro no queda invalidado pero hay un punto de inflexión por lo que sería interesante retomar la narración para continuar en la historia inmediata de lo que sucede en Grecia. El libro está escrito en clave periodística porque justamente esta editorial busca que sean materiales divulgativos y de acceso para todo público, será cuestión de retomar el papel y ponernos a escribirlo.

M.H.: Los acontecimientos políticos que se suceden en Grecia dejan rápidamente desactualizados los libros con los que se pretende analizar la situación. En Argentina nos ha pasado algo similar con «La tragedia griega. Syriza ¿una oportunidad?» que es un libro donde hemos recopilado una serie de artículos de James Petras, Alan Badieu, Claudio Katz, Statis Kouvelakis, Antonio Cuesta, Luis Angió y Teodoros Karyotis. De todas formas, creo que siguen habiendo elementos valiosos, por ejemplo, el artículo de Claudio Katz marca la diferencia entre la crisis griega y la argentina de 2001. Se tiende muchas veces a compararlas y no son comparables, la crisis griega es mucho más profunda, Argentina salió más rápidamente. Hay una serie de artículos que creo dieron en el clavo de lo que iba a ser la evolución política en Grecia, que son los de James Petras. Creo que el artículo de Kouvelakis tiene la virtud de que nos permite conocer la génesis de Syriza. Vos habías escrito un libro previo que se titula «Solidaridad y autogestión en Grecia. La hora de las alternativas» que en Argentina reprodujo la editorial Metrópolis con una variación en el nombre, «Europa: la hora de las alternativas». Analizando este último libro en relación al anterior, me da la impresión de que quedan muchos elementos vigentes en cuanto a lo que ha sido la evolución de los movimientos sociales en Grecia ¿cómo se ha seguido desarrollando ese proceso? ¿Las organizaciones que buscaban una salida económica alternativa al capitalismo han seguido trabajando?

A.C.: Por supuesto todo este proceso, tanto el social como los procesos en los que el libro estaba centrado que es la economía alternativa y solidaria de organizaciones que buscaban una salida económica alternativa al capitalismo, han seguido trabajando. Como ya ocurría entonces, son asuntos que pasan desapercibidos para los grandes medios de comunicación y en particular para la agenda diaria de lo que parece que sucede en Grecia. Estas aparecen como cuestiones menores o un poco anecdóticas, el hecho de que la gente se junte en un barrio o en una ciudad para hacer una red de intercambio de bienes y servicios o para poner en marcha asistencia para la gente que se quedó fuera del sistema de salud o tantas otras iniciativas que se describen en el libro, continúan sucediendo y continúan siendo silenciadas, al menos no se le da la importancia que yo creo que tienen.

Sin embargo, hay una entrevista reciente a Kouvelakis que habla precisamente de la articulación en el norte del país, una zona donde tradicionalmente había una industria del cultivo de algodón y una industria textil, que fue desmantelada cuando Grecia entró en la Unión Europea y que ahora en pequeños grupos de cooperativas han puesto en marcha, con resultados sorprendentes, a pequeña escala porque estas iniciativas lo son, pero lo importante de todas ellas es que funcionen de manera coordinada y que cada vez su ejemplo sirva para que vaya ampliándose el eco de este tipo de proyectos.

En ese sentido, cuando escribí el libro, en 2014, la única empresa con esas características era Viome, una empresa química que hacía productos en principio para uso industrial, pero que ahora se había reorientado desde que los trabajadores la tomaron en sus manos, a productos de consumo doméstico con una marcada línea ecológica. Una novedad para una empresa de estas características que normalmente suele tener un impacto negativo en el medio ambiente.

Había otra pequeña empresa textil que había adoptado este modelo cooperativo de los trabajadores para retomar el cultivo de algodón y su transformación. Creo que es importante intentar dar a conocer estas iniciativas y ayudar en lo que se pueda para que crezcan, se fortalezcan y sean un ejemplo para otros colectivos de trabajadores.

En la medida de mis posibilidades, ahora que parece haber un punto de inflexión hacia una situación que se va complicando y se va a volver más difícil aún para el pueblo griego, retomar esa línea de trabajo para dar a conocer cómo continúan estas iniciativas y otras que han ido surgiendo.

En Grecia se está llevando con bastante respeto la ayuda hacia los refugiados

M.H.: Volviendo al libro «Syriza el anuncio de algo nuevo», uno de los aspectos en el que te detenés es el rol que han cumplido los medios de comunicación en el proceso político ¿qué nos podes comentar al respecto?

A.C.: Desde que estoy aquí, ya hace cuatro años, el papel ha sido el intentar criminalizar a la izquierda en general y a Syriza en particular. Cuando era la oposición, por cualquier postura que tomaran, y cuando ha habido elecciones, apelar al discurso del miedo para decir que la victoria de Syriza iba a llevar al caos. Ese discurso del miedo en parte ha dejado de funcionar, lo que ocurre es que durante el gobierno de Syriza han seguido desacreditando cualquier intento ya sea de negociación con las instituciones europeas como de las pocas medidas positivas que han conseguido llevar a cabo.

A pesar de todos los inconvenientes que se le puedan poner a la firma del tercer memorándum, lo que se abre ahora es una incógnita sobre por dónde transitará el nuevo gobierno, suponiendo que ganaran las próximas elecciones, como Alexis Tsipras espera. A pesar de estas incógnitas y supuestos, hay algunos aspectos que toman relevancia, como el tema de la inmigración, con una afluencia masiva especialmente durante este mes pero que ya viene de los últimos dos meses.

Grecia se ha encontrado con una avalancha de miles de personas que están intentando alcanzar los países del norte de Europa que siempre se han vendido como el paraíso donde hay trabajo, se puede vivir con comodidad o, al menos, con derechos y libertades; es el espejismo de todos los países del norte de Europa para los del norte de África o de Oriente Próximo, que además han sido en parte culpables de todas las guerras que se han desencadenado y que han llevado a la situación de catástrofe humanitaria que se vive en Libia, Siria, Irak y demás países de la zona.

Dentro de lo duro que es y las dificultades que genera, en Grecia se está llevando a cabo con bastante respeto la ayuda hacia los refugiados, lo que falta es una respuesta política equitativa para estas personas y los países de la Unión Europea que con blindar las fronteras, poner muros y alambrados pretendía resolverlo. Es uno de los aspectos que ha sido ejemplar para los países de la Unión Europea, en contraposición con Hungría, por ejemplo, que tiene un partido de ultraderecha en el gobierno y que lo único que se le ha ocurrido es hacer un muro de 150 kilómetros en la frontera con Serbia para evitar que llegue la gente que huye de situaciones de violencia. Grecia está dando un ejemplo al estar en una situación tan difícil y aun así poder manejar una situación tan complicada.

La Comisión parlamentaria que investigó la deuda concluyó que es impagable e ilegal

M.H.: El pasado 13 de agosto el Parlamento griego aprobó el denominado «tercer paquete de rescate», casi inmediatamente, también se aprobó la concesión de 14 aeropuertos a una empresa alemana dentro de la política de privatizaciones acordadas, Grecia se comprometió a transferir activos estatales a un fondo de privatización por un valor de 50.000 millones de euros, para pagar deudas, recapitalizar la banca y realizar inversiones. Asimismo, se han recortado pensiones, en algunos casos por debajo de los 100 euros por mes, equivalente a $ 1.000 (argentinos). En tu último libro señalás que ante la idea de que no hay alternativa a las políticas de austeridad impuestas principalmente por Alemania, hay testimonios de destacados economistas, como los premios Nobel Krugman y Stiglitz, que rechazan este modo de afrontar la deuda y la austeridad fiscal por parte del gobierno de Grecia. ¿Podrías explicarnos a qué te referís con este comentario?

A.C.: Se trata de la insostenibilidad de la deuda griega, que es imposible de pagar y además como demostró en las conclusiones preliminares la Comisión que se formó para el estudio de la deuda, que se presentaron a principios de junio, en gran parte es ilegal.

Los compromisos adquiridos de un funcionamiento fraudulento tanto dentro de la Unión Europea como del Fondo Monetario internacional, que contradiciendo sus propias leyes no solo dieron préstamos sabiendo que Grecia no podía pagarlos, sino que como hemos visto con el tercer memorándum de préstamo firmado hace unos días, todavía se agrava más la situación.

Eso es lo que plantean los economistas que no son socialistas ni están buscando una alternativa anticapitalista, dicen claramente que la deuda es impagable y que la única manera sería hacer una quita al menos de la mitad y buscar formas de reactivación de la economía. También está el agravante que las medidas de austeridad, tanto las rebajas de los sueldos como el control fiscal de los gastos del Estado, que siempre han ido a las partidas sociales por razones ideológicas, significaban una parte muy importante de la inversión del Estado, todas esas normas han fracasado porque, por el contrario de lo que se pretendía, ha aumentado el desempleo y el índice de pobreza alcanza a un tercio de la población.

Eso que tenían tan claro en un principio desde la Legislatura del gobierno de Syriza, es uno de los grandes despropósitos, que pretenden asumir nuevamente si llegaran a ganar, porque si estaba fracasado antes de esa política, a posteriori se podrá afirmar con mayor certeza, porque ahora el porcentaje de la deuda con respecto del PBI de Grecia ha superado ampliamente el 200%.

No se explica qué función puede tener la gestión de un gobierno que no solo va a funcionar como un protectorado por parte de las instituciones de la Unión Europea, sino además con el peso de la deuda y políticas absolutamente inviables; parece que lo lógico sería buscar un camino alternativo a la negociación, que lleve aunque sea de manera unilateral por parte de Grecia, a una importante reducción de la deuda y a políticas fiscales que queden en manos del gobierno, de la soberanía nacional y popular.

Quisiera agregar que a lo largo de esta tarde, 53 miembros del Comité Central de Syriza han presentado su dimisión, entre ellos Kouvelakis y también el que había sido hasta aquí Viceministro de Defensa, Costas Ísyjos y Dimitris Stratulis, y el europarlamentario Nikos Juntis, por sus diferencias con el gobierno y por algunas cuestiones que consideran inadmisibles de la gestión durante estos últimos tiempos y dentro del partido también.

M.H.: Mencionás a Costas Isyjos, cuyos padres argentinos-griegos se exiliaron en épocas de nuestra dictadura militar. En este caso y el de Kouvelakis hay una definición política en torno a la conformación de una nueva agrupación, Unidad Popular, que sería un nuevo partido que surgiría de la denominada «Plataforma de Izquierda» de Syriza.

A.C.M.: Esta mañana se ha fijado definitivamente la convocatoria a elecciones anticipadas para el próximo 20 de septiembre. Queda esperar que las alternativas que puedan ir surgiendo puedan ser un alivio para la población y con el tiempo llevar a un futuro cercano de mayor equidad y justicia.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.