Recomiendo:
0

¿Quién sale ganando con la mediación de Santos y Chávez?

Fuentes: Rebelión

El sábado 16 de abril en Caracas, Venezuela, tuvo lugar una reunión entre el Presidente venezolano Hugo Chávez, su Canciller Maduro y directivos del FNRP como Manuel Zelaya Rosales y Juan Barahona, así como otros miembros del Frente como Enrique Flores Lanza, Rodolfo Padilla Sunceri y Gilberto Ríos. En esa reunión discutieron los términos de […]

El sábado 16 de abril en Caracas, Venezuela, tuvo lugar una reunión entre el Presidente venezolano Hugo Chávez, su Canciller Maduro y directivos del FNRP como Manuel Zelaya Rosales y Juan Barahona, así como otros miembros del Frente como Enrique Flores Lanza, Rodolfo Padilla Sunceri y Gilberto Ríos. En esa reunión discutieron los términos de los acuerdos establecidos en la reciente reunión sostenida en Cartagena de Indias, Colombia, entre el Presidente venezolano Hugo Chávez, el fascista Presidente colombiano Juan Manuel Santos y el dictadorzuelo que preside el régimen de facto en Honduras, Porfirio Lobo Sosa.

Al término de la reunión tanto el Presidente Chávez, Manuel Zelaya y Juan Barahona se dirigieron a los pueblos del mundo en una conferencia de prensa donde explicaron las expectativas del proceso, así como los pasos que se han dado por los gobiernos de Venezuela y Colombia para concretarla.

De lo dicho por los participantes en la reunión (ver el anexo con sus declaraciones textuales), se pueden sacar las siguientes conclusiones:

1. Se ha iniciado un proceso de mediación en el conflicto interno de Honduras, facilitado por los Presidentes de Colombia y Venezuela para lograr la «reconciliación» de la «familia hondureña», y así alcanzar la «democracia» y la «paz» en Honduras.

2. De parte del Coordinador del FNRP, Manuel Zelaya Rosales, se proponen cuatro objetivos específicos: a) la restauración del orden constitucional, mediante una Asamblea Constituyente; b) el retorno de los exiliados; c) el respeto de los derechos humanos ; y, d) el reconocimiento del FNRP como fuerza política que pueda participar en elecciones para tomar el poder.

3. Los miembros del FNRP presentes en la sesión, le dieron su total respaldo al Presidente Hugo Chávez como mediador.

4. Hay un borrador preliminar de acuerdo elaborado por los Presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Chávez.

Sobre la base de la información brindada en esa Conferencia de prensa, que es lo único oficial que tenemos hasta ahora, hago las siguientes consideraciones para motivar la reflexión de los y las resistentes.

1. Una mediación parte de la estrategia del Imperio

La iniciativa de la mediación no fue solicitada por la Resistencia hondureña, ni tampoco fue iniciativa del gobierno venezolano, sino que provino del Presidente Colombiano Juan Manuel Santos, quien como se sabe es un gobierno de ultraderecha, peón de los Estados Unidos. Chávez y Mel se sumaron después. Así lo confirmó el Presidente Hugo Chávez:

«Tan pronto surgió la posibilidad, tan pronto se prendió como una luz en el horizonte y el Presidente de la Republica hermana de Colombia Juan Manuel Santos propuso, planteo la posibilidad de una intermediación, y así me lo planteo, le dije de inmediato yo en primer lugar tengo que consultar con el Presidente Zelaya; así lo hice…» (Conferencia de Prensa del 16 de abril 2011, Caracas, Venezuela)

Saber de dónde proviene la idea no es algo sin importancia, pues quien propone una iniciativa es quien tiene más claridad de lo que quiere; y, por lo que sabemos, el Presidente Colombiano no está improvisando. Sus gestiones se iniciaron en octubre del año 2010, a la par de las gestiones que hacia Barack Obama para lograr que Mauricio Funes y Álvaro Colom, presidentes de El Salvador y Guatemala respectivamente, se comprometieran a mover su influencia en el SICA por el retorno de Honduras a la OEA. Incluso nueve días antes del acuerdo de Cartagena, el presidente Santos había viajado a Washington a entrevistarse con el Presidente Obama donde trataron entre otros temas, el caso de Honduras.

No nos cabe duda que detrás del gobierno colombiano, el Estado norteamericano es el verdadero autor intelectual de este proceso y que su finalidad es desactivar a la Resistencia como un potencial peligro insurreccional, integrándola al sistema oligárquico. A eso le llaman «normalizar» Honduras.

¿Cómo podrá lograrlo? Sencillo: convenciendo a nuestra dirigencia a que abandone aquello por lo cual luchamos.

2. Renunciar a nuestras banderas a cambio de maquillaje y promesas

Apenas hace un mes y medio, el FNRP realizamos nuestra magna Asamblea Nacional «Campesinos Mártires del Aguan» (26/2/2011) donde definimos un curso de acción totalmente opuesto al reconocimiento y a la «reconciliación» con el régimen golpista.

En esa combativa Asamblea Nacional las bases definimos un proceso de lucha por la refundación del país mediante la Auto Convocatoria a una Asamblea Constituyente y definimos, además, reunir a los luchadores sociales del país para diseñar y ejecutar un plan de lucha contra las políticas neoliberales del régimen de Porfirio Lobo Sosa. A continuación cito las resoluciones a que me refiero:

«Se realizará la auto convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, teniendo como respaldo las declaraciones soberanas, el día 28 de junio de 2011.»

«Se realizará un Encuentro de Luchadores del Movimiento Social que militan en el frente con el fin de definir una plataforma de lucha unificada de todos los sectores sociales» (Acuerdos de Asamblea Nacional «Campesinos Mártires del Aguan», 26 febrero 2011.- Fuente: página oficial del FNRP. www.resistenciahonduras.net) 

Ahora resulta que, sin que haya habido otra Asamblea Nacional, esas metas se cambiaron en la mencionada reunión, por este otro propósito:

«… buscar esa reconciliación que ha hablado con muy buen lenguaje el Presidente Juan Manuel Santos en Colombia, como mediador, para buscar este proceso de reconciliación de la familia hondureña…» (Discurso del Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya, el 16 de abril 2011, en Caracas, Venezuela)

Ahora no se habla de sacar a los golpistas del Estado mediante la lucha popular sino de «reconciliarnos» con ellos, como si fuéramos parte de la misma «familia».

El criterio de la Resistencia siempre ha sido que, primero, queremos ver en la cárcel a todos los golpistas, represores y asesinos, y después, hablemos de reconciliación. Lo extraño es que la demanda de juicio y castigo a los que violaron derechos humanos no aparece en el planteamiento de nuestro Coordinador y Sub Coordinador, sino que ahora tendremos que conformarnos con que:

«en Honduras haya un compromiso de respeto de los Derechos Humanos, porque después del Golpe de estado lo que tenemos es represión y muerte por la dictadura que hemos tenido» (Discurso de Juan Barahona, el 16 de abril 2011 en Caracas, Venezuela)

Tampoco se menciona el concepto de Refundar el Estado de Honduras, sino solo de «volver» al orden constitucional, mediante una Constituyente.

«Que esto nos permita en Honduras volvamos al orden constitucional a través de una Asamblea Nacional Constituyente» (Discurso de Juan Barahona, el 16 de abril 2011 en Caracas, Venezuela)

Pero ¿de qué tipo de Constituyente hablan? Como se puede ver, ha desaparecido del vocabulario de nuestros dirigentes el concepto de «Auto Convocatoria a la Constituyente» y que esta sea «originaria» y «refundacional«, pese a ser un mandato de la misma Asamblea Nacional y de un millón 343 mil firmas.

Planteado en estos términos, el único convocante posible de la «Constituyente» a que nos conduce este acuerdo, es el régimen golpista de Porfirio Lobo y Juan Orlando bajo el sistema de los partidos políticos existentes, lo que significa una «Constituyente» al estilo tradicional de la oligarquía, salvo porque se podría añadir al FNRP como una fuerza política electoral más.

Estoy seguro que Pepe y Juan Orlando Hernández, propondrán que tal decisión sea objeto de un Plebiscito en el marco del Artículo 5 reformado de «su» Constitución, con todas las desventajas que eso tiene, como he demostrado en otro artículo («¿Quién gano con la reforma al Artículo 5 constitucional?»). Como pintan las cosas, no sería extraño que nuestros dirigentes también lo acepten.

En cuanto al retorno del Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya Rosales, y demás exiliados, se sigue planteando como parte de la propuesta, solo que ahora desapareció la mención de las condiciones de la OEA para que sean retirados los juicios políticos en su contra, algo realmente descabellado si consideramos el carácter represivo y artero de este régimen.

Finalmente, se remata el giro «reconciliatorio» con la demanda de ser reconocidos como «fuerza beligerante», por supuesto, para luchar en las urnas.

Así lo dijo el compañero Juan Barahona, quien se pronunció por un acuerdo:

«que nos permita también tener la posibilidad de que se reconozca al FNRP como una fuerza política con la facultad de participar en futuros procesos electorales para la búsqueda de la toma del poder político desde la Resistencia… » (Discurso de Juan Barahona, el 16 de abril 2011 en Caracas, Venezuela)

Como bien dice Galel Hernández («Recuento de un Encuentro», FIAN 17-4-11), antes nosotros desconocíamos al régimen por ilegitimo, pero ahora es al revés, ya que algunos de nuestros dirigentes están dispuestos a pedirle al régimen que sea este quien reconozca a la Resistencia, con tal de tener acceso a diputaciones, alcaldías y regidurías, que, como se ha demostrado hasta la saciedad, no significan haber «tomado el Poder».

Por cierto, resulta sintomático que en el campo electoral no aparece el cambio del Tribunal Supremo Electoral ni tampoco el cambio de Ley Electoral entre las condiciones que se le pide a Pepe Lobo para un arreglo, como lo establecen las condiciones definidas en la Asamblea Nacional del FNRP del 26 de febrero para una eventual participación. Esta ausencia nada despreciable significa aceptar que sean los partidos tradicionales los que dirijan el proceso electoral a través de su desprestigiado TSE.

Todo lo anterior tiene como supuesto que el FNRP tendría que reconocer como válida la Constitución de 1982, rota por el Golpe de Estado, así como su Ley Electoral; y de igual manera tendría que reconocer como «Presidente» -como le llaman ahora– al dictador Porfirio Lobo así como a su Corte Suprema de (in)Justicia, el Congreso, la Fiscalía General del Estado, las «gloriosas» Fuerzas Armadas, entre otras instituciones del Estado oligárquico.

Para decirlo en pocas palabras, hacer lo que nos recomiendan en esa «mediación» seria renunciar a nuestras principales banderas de lucha. ¿A cambio de qué? A cambio de algunos cambios cosméticos y de promesas que sabemos de antemano no cumplirá. La experiencia nos indica que, una vez obtenido lo que quieren, nada obligara al régimen golpista a cumplir lo que habría ofrecido; si no pregúntenle al magisterio que opina de la palabra de Pepe Lobo y Juan Orlando.

En cambio, los golpistas obtendrían su ingreso definitivo a la OEA y su fortalecimiento económico internacional.

¿Quién sale beneficiado con semejante negocio? La respuesta es obvia: el golpismo que se consolidaría en el poder.

3. Nuestros dirigentes deben una explicación y una rectificación

Pero aun hay tiempo de rectificar, comenzando por reparar el procedimiento utilizado. Ningún organismo de conducción del FNRP autorizo ir a Caracas, Venezuela, a Manuel Zelaya Rosales, a Juan Barahona, mucho menos a Gilberto Ríos, Padilla Sunceri y Enrique Flores Lanza -quienes no son directivos de órganos de conducción–, a comprometer al Frente a semejantes condiciones, especialmente porque contradicen varias resoluciones de nuestro máximo organismo de decisión, la Asamblea Nacional.

Lo correcto habría sido convocar de urgencia una reunión de la Coordinación Nacional, para definir criterios antes de movilizarse a Caracas, luego traer información, y consultar con las bases si se aceptaba el proceso en los términos descritos. Por el contrario, no solo no se convocó a una sesión extraordinaria, sino que se suspendió la sesión ordinaria que estaba prevista para el 16 de abril, y solo dos personas de la Coordinación Nacional (Mel y Juan Barahona) terminaron aceptando la mediación objeto de este análisis. El resto de dirigentes y toda la base del frente tuvimos que informarnos de lo que pasaba a través de los medios de prensa de la burguesía, solo para enterarnos que esos términos se habían aceptado sin consulta alguna, en total desprecio por la institucionalidad de nuestra organización.

¿Por que tanta prisa por salir con este acuerdo ya aprobado? Prisa deben tener Pepe y compañia para tener todo listo a la Asamblea de la OEA, pero ¿Cual es la prisa de nuestros dirigentes? ¿Inscribir planillas?

Debe seguirse el procedimiento correcto. Lo primero es socializar a la base el Borrador de Acuerdo que está sugiriendo el gobierno colombiano y el venezolano, para discutirlo y que una instancia participativa aquella decida si lo avala o no. Ademas l os compañeros directivos deben presentar un informe pormenorizado a las instancias correspondientes, y ningún organismo delegado tiene facultad para atropellar las decisiones de la Asamblea Nacional. Si acaso se quiere modificar esos acuerdos, lo procedente seria convocar una Asamblea Nacional Extraordinaria.

La base del Frente tenemos derecho a exigir transparencia tanto a nuestro Coordinador General, como a los compañeros dirigentes que se han tomado atribuciones que no les corresponden. En lugar de debilitar al Frente, seguir el procedimiento democratico lo fortalece porque nos hace diferentes de los partidos tradicionales, donde todo lo arreglan en componendas de las alturas. Hacer lo contrario, imponiendo desde arriba las cosas, nos divide y debilita.

Mientras eso no suceda, lo expresado por los compañeros que se reunieron en Caracas, Venezuela, solo puede ser considerado como un criterio personal -que se les respeta-pero no puede considerarse el criterio de la organización.

Este proceso nos recuerda la experiencia del famoso «Pacto de San José», incumplido por Micheletti, con la diferencia de que en aquel caso la Resistencia discutía previamente las posiciones que llevaba a la mesa de negociaciones y al final termino retirándose cuando resultaba indigno a los intereses del Pueblo.

Si realmente queremos construir un nuevo orden social y político, deberíamos comenzar por refundar esas prácticas al interior de la Resistencia, pues ¿no fue por defender el derecho del Pueblo a ser consultado que levantamos toda esta lucha?

ANEXO: DECLARACIONES TEXTUALES DE PARTICIPANTES EN LA REUNION DE CARACAS CON HUGO CHAVEZ, 16-4-2011

En este anexo me permito extractar las palabras de los protagonistas de la reunión, referidas a los temas torales, teniendo como base el video disponible en el sitio oficial del FNRP (www.resistenciahondureas.net)

Sobre lo tratado en la reunión:

«Hoy estuvimos hablando muchas cosas, y el tema central pues fue ese, una mediación. El Presidente Zelaya ha establecido, ha puesto en la mesa unos puntos para la negociación. El Presidente Lobo ha dado una primera respuesta positiva. Pero luego eso tiene que concretarse en un documento. Ya tenemos un borrador. Yo como mediador no voy a adelantar opinión, prefiero que Manuel Zelaya el Presidente en su intervención ante el país y ante el mundo desde aquí desde Miraflores este día, 16 de abril 2011, explique a su entender los puntos que ha planteado.» (Presidente Hugo Chávez)

Sobre los Objetivos Globales del proceso:

«Debemos consolidar en toda esta tierra de la América Latino-caribeña, Centroamérica, El Caribe y Suramérica una gran zona de paz, una gran zona realmente democrática donde impere la justicia social, la paz verdadera; que más nunca haya en este continente Latinoamericano y caribeño, guerras entre nosotros ni agresiones imperiales de ninguna parte, procedente ni de Norteamérica ni de Europa ni de ninguna parte; que no haya más nunca guerras en este continente latinoamericano caribeño, ni golpes de estado ni agresiones contra los pueblos.» (Presidente Hugo Chávez).

Sobre el Objetivo General del proceso para Honduras:

«… buscar esa reconciliación que ha hablado con muy buen lenguaje el Presidente Juan Manuel Santos en Colombia, como mediador, para buscar este proceso de reconciliación de la familia hondureña, y además el Presidente Hugo Chávez Frías…» (Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya)

«… debo decir que estamos muy contentos nosotros de poder contribuir con el restablecimiento de la democracia, de la paz en la Republica hermana de Honduras… Y ratificamos nuestra más grande voluntad en la lucha, sin claudicación alguna, por el camino realmente democrático, el camino de la paz y la unidad entre nuestros pueblos, bandera de Bolívar» (Presidente Hugo Chávez).

Sobre los Objetivos Específicos del proceso:

«Hay cuatro puntos que se le han expuesto al Presidente Hugo Chávez Frías…: Primero la lucha por la Constituyente, que es la restauración del orden democrático; la lucha por el retorno de los exiliados, que injustamente nos tienen desterrados; tercero, es el reconocimiento del Frente como fuerza beligerante, como una fuerza política y la participación en la política; igual que la defensa de los derechos humanos…» (Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya)

«Que esto nos permita en Honduras volvamos al orden constitucional a través de una Asamblea Nacional Constituyente; que nos permita el regreso de Manuel Zelaya Rosales y los demás exiliados políticos, producto del Golpe de Estado; que nos permita que en Honduras haya un compromiso de respeto de los Derechos Humanos, porque después del Golpe de estado lo que tenemos es represión y muerte por la dictadura que hemos tenido; también tener la posibilidad de que se reconozca al FNRP como una fuerza política con la facultad de participar en futuros procesos electorales para la búsqueda de la toma del poder político desde la Resistencia… » (Sub Coordinador del FNRP, Juan Barahona)

Sobre cómo surgió el proceso:

«Tan pronto surgió la posibilidad, tan pronto se prendió como una luz en el horizonte y el Presidente de la Republica hermana de Colombia Juan Manuel Santos propuso, planteo la posibilidad de una intermediación, y así me lo planteo, le dije de inmediato yo en primer lugar tengo que consultar con el Presidente Zelaya; así lo hice, el Presidente Zelaya me dio luz verde, me dio por supuesto sus opiniones, su punto de vista, sus condiciones para avanzar en este camino. Ahora como es bien sabido recientemente ahí en Cartagena, hicimos el primer contacto con el Presidente de Honduras (Lobo) y comenzó una mediación.» (Presidente Hugo Chávez)

Voto de confianza del FNRP en mediación del Presidente Chávez

«Hemos estado hablando sobre la mediación que el (Presidente Chávez) va a tener para que Hondura pueda volver al orden constitucional. Nosotros, el FNRP, confiamos plenamente en la mediación del Comandante Chávez en este conflicto.» (Sub Coordinador del FNRP, Juan Barahona)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.