Juanlu González | 

Quienes pronuncian esta consigna, «Israel tiene derecho a la legítima defensa» convertida ya en un absurdo mantra entre los políticos del Occidente colectivo, se delatan a sí mismos como cómplices del genocidio que el estado sionista está cometiendo en la Franja de Gaza.

«Ninguna guerra es justa. Cuando no se hallan maneras de resolver políticamente los desacuerdos, la guerra no es otra cosa que la demostración de la ineficiencia diplomática o, peor, su inoperancia frente a los grandes intereses».

Israel y sus cómplices se muestran más que indignados ante las declaraciones de António Guterres, secretario general de la ONU, en las que les reprocha que en vez de buscar un alto el fuego, intensifiquen cada día más sus bombardeos en Gaza. Estas declaraciones, que son la primera denuncia formal que la ONU hace contra los desproporcionados ataques israelíes, han llegado demasiado tarde.

Estos son llamados al genocidio que rara vez se escuchan tan abiertamente en Occidente. Israel está atacando Gaza, una prisión al aire libre densamente poblada donde la mayoría de los refugiados viven en un verdadero campo de concentración

José Blanco | 

Robaste los huertos de mis antepasados
Y la tierra que cultivé
Y no nos dejaste nada
Excepto estas piedras…
Si tengo hambre
La carne del usurpador será mi alimento.
Mahmoud Darwish, poeta nacional palestino.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden acaba de declarar: «Vivimos un período de posguerra durante 50 años en el que el mundo funcionaba bastante bien, pero esto, de alguna manera, se quedó sin vapor. Se necesita un nuevo orden mundial».

La acción de Hamás rompió un statu quo con el que Israel pensaba dar por terminado el tema palestino. Aquí presentamos diez hipótesis sobre el posible desarrollo de la guerra y sus consecuencias para la región y el nuevo orden en construcción

Si la Nakba implicaba la negación de la existencia del pueblo palestino, anular su representación cinematográfica se convertirá en objetivo estratégico de Israel. Y la voluntad de crear un cine palestino se convertirá en un acto de resistencia inaceptable para el ocupante.