El genocidio en Gaza y la limpieza étnica en el Líbano agotaron la legitimidad moral de Occidente. Ahora Irán está agotando lentamente la primacía militar de Occidente.
El genocidio en Gaza y la limpieza étnica en el Líbano agotaron la legitimidad moral de Occidente. Ahora Irán está agotando lentamente la primacía militar de Occidente.
Una ONG demandará ante el Supremo israelí la liberación de 14 doctores palestinos encarcelados desde hace más de un año, sin juicio ni cargos, y sometidos a torturas y aislamiento. El caso de Husam Abu Safiya, cuya detención se ha prolongado de nuevo, da muestra del genocidio sobre los sanitarios.
Teherán cuenta con el factor tiempo a su favor. Adicionalmente, la guerra del Golfo ha desplazado a Gaza de la atención de la información. Curiosamente, quienes cuestionan con más fuerza el genocidio de Gaza son los dirigentes iraníes, que siempre han dicho que los motivos de la guerra incluyen la cuestión palestina.
En los últimos días he visto tres casos distintos en los que se ha utilizado inteligencia artificial generativa para promover propaganda a favor de las agendas bélicas de Estados Unidos e Israel, y merece la pena prestarles atención.
La agenda mediática cambia a la velocidad de la luz: una guerra eclipsa a otra, aunque la precedente siga vigente y sus efectos destructivos no disminuyan en intensidad. El conflicto que estalló en Gaza en octubre de 2023 pareciera haber relegado a un segundo plano la confrontación entre Rusia y Ucrania que estalló en febrero de 2022; sin embargo, el impacto letal de esta última no ha disminuido ni un ápice.