Un sentimiento de solidaridad y humanidad sacude a toda la Unión Europea. Los Gobiernos de los distintos países que forman la UE salieron, y todos, de forma contundente, individual y conjunta, condenaron la guerra en Ucrania, y señalaron a su “feroz culpable”, Vladimir Putin. Todos se mostraron abiertos a recibir a los refugiados ucranianos que, huyendo de la guerra, buscaban un nuevo hogar.