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Entrevista a Berta Cáceres, dirigente histórica del Copinh galardonada con prestigioso premio ambiental

«Vamos a profundizar la lucha contra el modelo saqueador»

Fuentes: Rel-UITA

El 20 de abril, en San Francisco, California, Berta Cáceres, incansable luchadora indígena Lenca y actual coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), recibió el Premio Ambiental Goldman 2015, el mayor galardón en el mundo para activistas de base en pro del medioambiente. Entre las motivaciones para otorgarle el […]

El 20 de abril, en San Francisco, California, Berta Cáceres, incansable luchadora indígena Lenca y actual coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), recibió el Premio Ambiental Goldman 2015, el mayor galardón en el mundo para activistas de base en pro del medioambiente.

Entre las motivaciones para otorgarle el premio, la Fundación Ambiental Goldman destaca el minucioso trabajo de organización de las comunidades lencas en Honduras, así como la exitosa lucha contra el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca[1], situado en la zona de Río Blanco, sobre las aguas del sagrado río Gualcarque.

Promovido por la empresa de capital hondureño Desarrollos Energéticos S.A. de C.V. (DESA) y ejecutado, entre otros, por la poderosa compañía constructora de capital chino Sinohydro, el proyecto Agua Zarca nunca pudo avanzar debido a la férrea resistencia de las comunidades indígenas de la zona organizadas en el Copinh.

Ni el constante acoso y las amenazas, la militarización del territorio, la criminalización y judicialización de la protesta, ni la brutal represión que ha dejado un saldo trágico de muertos y heridos, pudieron doblegar su espíritu de lucha.

Durante su conversación en exclusiva con La Rel, la dirigente indígena Berta Cáceres explicó que este importante premio internacional es un reconocimiento a la defensa indómita de los bienes comunes, ante la implementación de un modelo extractivista que privatiza y saquea recursos naturales, acapara territorios y desplaza poblaciones.

-¿Qué significado tiene para ti, para el Copinh y para las comunidades lencas este premio?

-Es un reconocimiento a los 22 años de lucha colectiva del Copinh y a la lucha de resistencia de más de 200 comunidades lencas, en defensa de los bienes de la naturaleza, del territorio, de la cultura.

Asimismo, contribuye a que el mundo ponga nuevamente sus ojos en Honduras, abriendo un espacio internacional donde poder denunciar lo que en realidad ocurre en el país en cuanto a la implementación del modelo extractivista, que siempre lleva consigo políticas de militarización, represión y saqueo.

Hay un avance acelerado de la transnacionalización y de un proyecto más amplio de dominación que se está imponiendo a nivel regional.

En Honduras se da a través de varios instrumentos, como la creación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) o «ciudades modelo», la instalación de nuevas fuerzas de tarea y bases militares norteamericanas y la implementación de programas como la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte.

En este sentido, el Premio Goldman 2015 representa un verdadero reto, que nos exige más compromiso y dedicación en un contexto muy difícil.

Honduras, un país récord en asesinatos políticos El país más peligroso para los activistas ambientales

-De acuerdo con un informe de Global Witness, en 2014 fueron asesinados 116 activistas ambientales y de la tierra a nivel mundial. Honduras aparece como el cuarto país más afectado después de Brasil, Colombia y Filipinas.

-Es una tragedia que las autoridades pretenden ocultar. Según el informe «¿Cuántos más?«, las tres cuartas partes de estos asesinatos tuvieron lugar en Centroamérica y Sudamérica, y Honduras fue el país más peligroso per cápita para los activistas ambientales y de la tierra.

El 40 por ciento de estas víctimas era indígena y las principales causas de su muerte fueron la industria hidroeléctrica, la minería y la agroindustria. El informe destaca también que, entre 2002 y 2014, en Honduras se produjeron 111 asesinatos de defensores ambientales y de la tierra.

Una tragedia que debemos denunciar y que hay que detener.

-El pasado 1 de abril se cumplieron dos años de resistencia en Río Blanco. ¿Cómo sigue la lucha contra el proyecto Agua Zarca?

-De hecho el proyecto nunca pudo desarrollarse. Sinohydro abandonó la zona y la Corporación Financiera Internacional (CFI), institución del Banco Mundial, retiró su financiamiento. Sin embargo, DESA pretende ahora ejecutarlo 1,5 kilómetros aguas arriba del punto original, generando nuevas tensiones con las comunidades lencas.

Paralelamente estamos denunciando que la transnacional de capital estadounidense y canadiense Blue Energy quiere desarrollar un proyecto hidroeléctrico sobre el río Cangel, también sagrado para el pueblo lenca.

El Copinh y las comunidades se han movilizado y han denunciado la flagrante violación del Convenio 169 de la OIT y del derecho a la consulta y al consentimiento previo, libre e informado, así como los primeros actos de hostigamiento contra la población y los intentos para dividir a las comunidades.

-Es una lucha que parece no tener fin…

-Tanto el pueblo lenca como los demás pueblos originarios de Honduras nos enfrentamos a un proyecto hegemónico impulsado por el gran capital nacional y transnacional, que tiene sus intereses puestos en el sector energético, la minería y la agroindustria. Todo eso implica la privatización de territorios y fuentes de agua, y constituye una amenaza muy grave.

Ya hemos presentado una denuncia formal ante las diferentes instancias del Estado contra docenas de proyectos hidroeléctricos, pero hasta el momento no hemos tenido ninguna respuesta favorable. A esto hay que agregar no menos de cien proyectos mineros que se están gestionando en territorio lenca.

-¿Crees que haber llevado esta situación ante los ojos del mundo será un elemento de disuasión?

-Tomando en cuenta el nivel de agresividad mostrado por el gobierno de Honduras y las empresas, y considerando la impunidad con que actúan, no creo que se vaya a generar algún cambio espontáneo.

El gobierno de Juan Orlando Hernández trata ahora de vincular los asesinatos de defensores ambientales y de la tierra con la violencia común, pero hay suficientes elementos para demostrar que existe una política dirigida, planificada, estructurada y financiada para la criminalización de la lucha de todos los movimientos sociales y populares.

La instalación y expansión de proyectos transnacionales en los territorios no sólo genera conflictividad, sino múltiples formas de violación de los derechos humanos, incluso asesinatos.

Ojalá me equivoque, pero creo que en lugar de disminuir, la persecución contra las y los luchadores va a recrudecer.

Terrorismo mediático Una lucha invisibilizada por la prensa corporativa

-Prácticamente ningún medio de comunicación corporativo nacional ha informado sobre el premio que te han entregado. ¿Te sorprendió?

-Para nada. Hay toda una política y una estrategia de estos medios de silenciar tanto los logros y las victorias del movimiento social y popular, como el avance de los proyectos emancipadores de los pueblos.

Ocultar las luchas de liberación de los territorios frente a la presión impuesta por el modelo neoliberal es parte del terrorismo mediático, que ya hemos experimentado a partir del golpe de Estado de 2009.

Prueba de ello fue la total invisibilización en Honduras de mi presencia en el Vaticano durante el encuentro entre el papa Francisco y los movimientos sociales y populares del mundo.

-La Rel-UITA reitera su solidaridad con la justa lucha del Copinh y te felicita por este importante premio.

-Les agradezco por su solidaridad y por estar siempre pendientes de todas las causas de los pueblos en Latinoamérica.

-¿Qué es lo que viene ahora para el Copinh?

-En estos días me estoy reuniendo con varios actores de la política estadounidense y con instancias internacionales con sede en Washington. Ya me reuní con varios senadores y congresistas, con el director para Centroamérica y México del Banco Mundial, así como con los asesores en temas ambientales de la Casa Blanca, con la Oficina del Asesor en Cumplimiento/Ombudsman (CAO) de la CFI, y con las autoridades de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Durante estos encuentros y reuniones he podido presentar la grave situación que estamos viviendo las y los hondureños.

Pronto voy a regresar a mi tierra y voy a reincorporarme a la lucha diaria del Copinh. Vamos hacia un proceso de fortalecimiento de la organización, de mayor articulación a nivel nacional e internacional, de profundización de la lucha contra este modelo saqueador.

Nota:

[1] Comunidades indígenas lencas en defensa de ríos y territorios y Ni balas ni machetes detendrán nuestra lucha por el agua y la tierra

Fuente: Rel-UITA