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Honduras

Zelaya burló a todos y está en Tegucigalpa

Fuentes: Rebelión

Una jugada maestra del derrocado presidente Manuel Zelaya, lo posicionó ayer en el lugar donde era esperado desde hace 86 días: en la capital de Honduras, Tegucigalpa. Según trascendió, Zelaya ingresó clandestinamente a territorio hondureño a través de las montañas que separan a su país de Nicaragua, donde pasó la mayoría de sus días desde […]

Una jugada maestra del derrocado presidente Manuel Zelaya, lo posicionó ayer en el lugar donde era esperado desde hace 86 días: en la capital de Honduras, Tegucigalpa.

Según trascendió, Zelaya ingresó clandestinamente a territorio hondureño a través de las montañas que separan a su país de Nicaragua, donde pasó la mayoría de sus días desde que fuera desalojado por la fuerza del poder el pasado 28 de junio.

La movida tomó desprevenidos a todos, y mientras los pocos medios que se oponen al golpe informaban sobre la presencia del derrocado Presidente en Tegucigalpa, el dictador Roberto Micheletti realizó algunas declaraciones que lo dejaron demasiado cerca del ridículo.

«Zelaya está tranquilo en una suite de un hotel de Nicaragua», aseguró Micheletti ante un grupo de periodistas. Agregó que «no hay absolutamente nada de cierto» en las informaciones de Radio Globo (que había dado la primicia sobre la presencia de Zelaya en la capital hondureña).

«Esto se llama un terrorismo mediático. Nosotros tenemos pruebas de que él (Zelaya) no está adentro» del país, insistió el dictador. Luego agregó que la noticia causaba «pánico e incertidumbre en la población». En esos mismos momentos comenzaban a trascender los llamados a establecer un diálogo con el gobierno de facto por parte de Zelaya.

El mandatario afirmó también que «evadió mil obstáculos» durante cuatro días y logró llegar a la capital «con una estrategia pacífica para no provocar violencia, logramos llegar».

Otro factor que explotó Zelaya fue el anuncio de su presencia en Nueva York, donde esta semana se lo aguardaba para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Primero se informó que el depuesto Jefe de Estado se encontraba en la sede de la ONU en Tegucigalpa, y minutos más tarde se confirmó su presencia en la embajada de Brasil.

Desde allí realizó declaraciones a la prensa, en las que volvió a insistor en sus habituales exhortaciones al diálogo y a la no violencia. Zelaya también informó que para hoy se espera la llegada del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, a la capital de Honduras y llamó a su pueblo a movilizarse y a mantener la resistencia.

En las calles de Tegucigalpa, los ciudadanos que resisten al golpe se acercaron, primero a la sede de la ONU y luego a la embajada brasileña (están separadas tan sólo por 10 cuadras).

Estados Unidos se pronunció rapidamente, desde Washington el vocero Ian Kelly, reconoció la presencia de Zelaya en Honduras y realizó un llamado a la calma.

Minutos después y ante el hecho consumado, Michelleti advirtió que se procedería a la detención del depuesto mandatario, mientras helicópteros de las fuerzas represivas sobrevolaban los alrededores de la embajada.

Cabe destacar que un intento de captura dentro de las instalaciones brasileñas constituiría una violación de territorio extranjero, lo que podría desatar un escándalo internacional ya que las legaciones diplomáticas están protegidas por tratados y leyes de aplicación universal.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dialogó telefónicamente con Zelaya, y destacó su «acto heróico». Chávez expresó su sorpresa por la llegada de Zelaya a tierras hondureñas e informó que luego de dos días de viajes por tierra, en compañía de cuatro personas no identificadas. «El pueblo venezolano se pone de pie», expresó el presidente Chávez como una expresión de apoyo al pueblo de Honduras y a Zelaya que heroicamente pudo ingresar a su país.

En compañía de su esposa Xiomara, el mandatario centroamericano pidió a Chávez que se comunicara con los colegas presidentes para tanto latinoamericanos como del resto del mundo a que apoyen su causa. En la conversación, el mandatario suramericano felicitó y expresó su admiración por Xiomara de Zelaya, catalogándola como «una digna hija de Morazán», por su desempeño luego del golpe de Estado.

Desde Estados Unidos, Insulza pidió al gobierno de facto que garantice la seguridad del mandatario asilado en la embajada de Brasil: «Quiero hacer un llamado a la calma a los actores involucrados en este proceso, y señalar a las autoridades del gobierno de facto que deben hacerse responsables de la seguridad del presidente Zelaya y de la embajada de Brasil», añadió el texto.

Fuentes de la OEA consultadas vía telefónica por la agencia AFP no pudieron confirmar ni desmentir si Insulza acudirá a Honduras en breve, como aseguró desde Tegucigalpa el propio Zelaya en rueda de prensa. Al cierre de esta edición se aguardaban los resultados de una reunión entre Zelaya, representantes de la resistencia y su gabinete de minsitros.

Viñeta «Zelaya en Honduras» del dibujante hondureño Allan McDonald.