Marcos Salgado

Artículos

Las medidas coercitivas de EE.UU. contra Venezuela comenzaron con Barack Obama, continuaron con Donald Trump y se mantienen con Joe Biden.

Maduro señaló que el gobierno de Estados Unidos ha estado atrapado «en una política sin sentido sobre Venezuela, al apoyar instituciones inexistentes, una presidencia interina, una asamblea de Narnia» y aseguró que se trata del «chantaje en política exterior desde La Florida».

Una imagen difícil de imaginar hasta hace poco. Funcionarios de la petrolera estadounidense Chevron firmando un contrato con autoridades del gobierno de Nicolás Maduro en la sede de la petrolera estatal PDVSA, en Caracas.

En un exclusivo hotel aislado en el parque nacional Waraira Repano, entre Caracas y el Mar Caribe, comenzaron esta semana los diálogos de paz entre el gobierno colombiano de Gustavo Petro y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, el ELN.

Avanza a paso veloz una estrategia para recomenzar el diálogo entre el gobierno y la oposición en Venezuela, que tiene un actor impensado hasta hace apenas unos meses: Colombia.

Petro y Maduro

El Palacio de Miraflores, la sede del gobierno en Caracas fue escenario de un encuentro muy esperado, el de los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Colombia, Gustavo Petro.

Basta con llegar a Estados Unidos para aprender que el presunto apoyo ilimitado de Washington al pueblo venezolano no es más que una fachada para la desestabilización orientada a derribar al gobierno constitucional bolivariano y hacerse con el control de los recursos naturales del país con las mayores reservas mundiales de petróleo.

Tanto el Partido Demócrata como el Republicano, con diferentes matices, buscan una sola cosa: restablecer el control perdido sobre el “patio trasero”, ante la creciente presencia de China y Rusia en la región.

“El sol de Venezuela nace en el Esequibo”, repiten en todos sus saludos oficiales los militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. La apelación no es casual ni es sólo una metáfora. El Esequibo es un extenso territorio en reclamación de más de 160.000 kilómetros cuadrados, por parte de Venezuela a la República Cooperativa de Guyana.

1 2 3 11