Que la industria que más contribuye al cambio climático iba a “liderar” la lucha contra el mismo y convertirlo en “oportunidad” era previsible. Por eso la COP28 se ha montado en plan feria empresarial sin ningún disimulo
Que la industria que más contribuye al cambio climático iba a “liderar” la lucha contra el mismo y convertirlo en “oportunidad” era previsible. Por eso la COP28 se ha montado en plan feria empresarial sin ningún disimulo
El 6 de diciembre de 1912 nacía en Basavilbaso (Entre Ríos) Blackie… Y en su memoria, y a la de uno de sus colaboradores y amigo, Ricardo Horvath, van estas palabras de quien escribe robándole tiempo al descanso para que la radio se escuche en tiempos de oyentes «rotos» y de «vidas grises». La radio como susurro y lenguaje materno derrotada por el orden patriarcal y burgués de las pantallas y sus contenidos on demand que se ven/espejan pero no escuchan ni comprenden.
Más de 2.400 de sus representantes han accedido como delegados con acreditaciones a la COP28 para influir en las decisiones finales lo que supone un récord absoluto en las negociaciones climáticas: “Siempre han tenido una silla a la mesa”
¿Se ha vuelto el capitalismo “de izquierda”? Lo que parecería una paradoja, más que una provocación, es una cuestión central en un libro – de Carl Rhodes, “El capitalismo woke” – de extrema relevancia, y tal vez incluso un precursor en lo que respecta al debate italiano y europeo.
Salvador Seguí representaba, junto a Ángel Pestaña, la vena más reflexiva y obrerista del anarquismo ibérico, y estaba destinado a jugar un rol decisivo cuando el movimiento quedara atrapado en el conflicto inevitable y crucial entre las dos estrategias revolucionarias que anidaban en él.
«Este cineasta construyó un gran telescopio que indaga en todas las dimensiones de lo humano y que sobre todo, nos obliga a repensar nuestro modelo de desarrollo».
El Consenso de Washington (W. C.), del que casi no se habla, es el que marcó en 1989 la pauta universal (global) para llegar hoy a esta distopia insufrible y suicida del neoliberalismo global.
La aparición del patriarcado, como bien plantea la historiadora Gerda Lerner, comienza a gestarse durante el neolítico y la aparición de las primeras grandes civilizaciones, las cuales a través de la creación de la propiedad privada, la agricultura y la domesticación de otros animales, como consecuencia del paso de la etapa nómada a la sedentaria, sentaron las bases de la separación entre cultura y naturaleza.
No podemos permitir más demoras. Los costes serían aún mayores. Es hora de que el mundo acuerde una acción integradora antes de que sea demasiado tarde.