Más o menos diez años atrás, ocurría frecuentemente que el cubano de a pie expresaba opiniones respecto a cualquier aspecto de la cotidianidad criolla, mediante una frase introductoria: “yo soy revolucionario, pero…”
Más o menos diez años atrás, ocurría frecuentemente que el cubano de a pie expresaba opiniones respecto a cualquier aspecto de la cotidianidad criolla, mediante una frase introductoria: “yo soy revolucionario, pero…”
En una reunión en La Habana el 11 de agosto a la que asistieron ministros del Gobierno y la prensa, el presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Esteban Lazo, transmitió un mensaje al ministro de Agricultura de Cuba desde la Asamblea, cuya reciente sesión finalizó el 22 de julio. El ministerio estaría “transformando y fortaleciendo la producción agrícola del país” para iniciar “un movimiento político y participativo que desataría una revolución productiva en el sector agropecuario”.
Es lamentable que, en la mayoría de los países latinoamericanos, y en sus gestiones de gobierno, sean de derecha o izquierda, el cáncer de la corrupción haya carcomido sus cimientos.