Podemos mantener vivo el objetivo de 1,5 grados, ese fue el compromiso de esa cumbre. Al cabo de 14 días de negociaciones el enfado entre los activistas del clima y los países del Sur es grande y justificado. ¿Ahora qué hacemos?
Podemos mantener vivo el objetivo de 1,5 grados, ese fue el compromiso de esa cumbre. Al cabo de 14 días de negociaciones el enfado entre los activistas del clima y los países del Sur es grande y justificado. ¿Ahora qué hacemos?
Este miércoles se firmó en Glasgow un acuerdo mundial para terminar con la producción de autos de combustión interna para 2040 entre gigantes automotrices como Ford y General Motors, así como por gobiernos como Estados Unidos, Reino Unido y México. En el primer borrador de la COP 26 prevén avances insuficientes para alcanzar los objetivos planteados
Estados Unidos y la Unión Europea han anunciado su intención de despojar a 1.500 millones de personas, de otras regiones del mundo, de sus correspondientes cupos de emisiones 2021 – 2100. Una estafa cuyo valor comercial, a precios actuales, supera los 4 billones de dólares, 4 millones de millones.
Cada año, cuando llega el verano en estos confines del hemisferio sur, no entendemos qué debemos hacer en nuestras ciudades para afrontar las altas temperaturas, para no “morirnos de calor”, mientras releemos y analizamos las resoluciones de la Cumbre Climática de Glasgow, más conocida como Cop26.
– A pesar de que la Cumbre del Clima en Glasgow ha estado protagonizada por el discurso de la emergencia climática, los acuerdos finales posponen todas las medidas necesarias para hacerle frente.
A Emir Sader, el reconocido sociólogo y politólogo brasileño le sobran razones para decir que su país “tiene el presidente (Jair Bolsonaro) más ridiculizado, la víctima más burlada en los medios de comunicación del mundo… son los peores mil días que hemos tenido en nuestras vidas”.
Estados Unidos y la Unión Europea han impedido crear un fondo para que los países con menos recursos afronten la crisis climática. En el último momento, India -con el apoyo de China- consigue suavizar la mención a acabar con el carbón y las subvenciones a los combustibles fósiles.
Arabia Saudí, Rusia o Australia sacan las uñas y aguan en el último borrador la petición directa de acabar con el apoyo público a energías contaminantes: «Casi nadie entiende ya que se invierta dinero en financiar este gran problema que tenemos», ha afirmado la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera