Según recientes informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hacia finales de 2021, 277.000 yemeníes habrían muerto desde el comienzo de la guerra iniciada por Arabia Saudita en marzo de 2015. Dicho informe no especifica cuántas muertes se produjeron desde la asunción de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos el 20 de enero del año pasado hasta la fecha de la conclusión del informe, ya que el nuevo mandatario había llegado a Washington con la promesa de exigir a Riad que pusiera fin al genocidio.