Israel y Hamás han concluido su “guerra” de 11 días, pero este conflicto ha transformado el panorama político incluso antes de que cesaran los disparos. El enfrentamiento entre Israel y Palestina ha dejado de centrarse exclusivamente en Gaza y se ha trasladado a múltiples frentes –Jerusalén, Cisjordania y el propio Israel– y un recrudecimiento en cualquiera de ellos podría empezar una nueva ronda de violencia.