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Italia pide un alto el fuego en Libia

Fuentes: Página 12

El canciller italiano, Franco Frattini, reclamó una «inmediata suspensión» de las hostilidades para permitir que entren alimentos y medicinas a Trípoli y a Misrata.

Graves diferencias surgieron dentro de la coalición de la OTAN que lucha contra las fuerzas del coronel Muammar Khadafi en Libia ante el llamado a cese del fuego que hizo uno de sus miembros. El canciller italiano, Franco Frattini, cuyo país organizó ataques aéreos como parte de la alianza y es considerado como un «halcón», pidió una «inmediata suspensión» de las hostilidades para permitir que entren alimentos y medicinas a Trípoli, la capital, y a Misrata, el centro de resistencia rebelde.

Amr Moussa, el jefe de la Liga Arabe, quien había sido clave para conseguir apoyo de los estados de Medio Oriente a la acción de la OTAN, habló de sus «profundas dudas» sobre las muertes civiles y también presionó a favor de un cese del fuego. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, está presionando para que el éxito de las fuerzas de la coalición en Libia llegue a tiempo para declarar la «victoria» el Día de la Bastilla en París. Sarkozy instó a intensificar los esfuerzos militares y diplomáticos para permitirle anunciar un exitoso desenlace del conflicto en el feriado nacional de Francia el 14 de julio.

Al jefe de la RAF (la Fuerza Aérea Británica) se le comunicó de un movimiento para finalizar los ataques durante una visita a la muestra aérea en París esta semana. El brigadier general, sir Stephen Dalton, se negó a comentar pero está entre los altos oficiales aliados conscientes de la urgencia en el Palacio Elíseo, mientras con su misión va por el tercer mes de bombardeos.

Es incierto si el presidente Sarkozy todavía espera una salida de Khadafi, que es la exigencia de Francia, Gran Bretaña y la administración opositora en Libia, o está virando hacia poner fin a las hostilidades y que el futuro del coronel libio sea decidido después, esto es algo que, según las fuentes diplomáticas, favorece su canciller Alain Juppe. Pero un alto funcionario del Reino Unido dijo: «Sarkozy quiere hacer un gran anuncio el Día de la Bastilla, después del desfile, y eso se ha convertido en un tema constante. El ejército francés está bajo presión por esto y, por lo tanto, lo estamos nosotros. Uno no puede conjurar una victoria, pero hay un tiempo límite para todo eso ahora».

Los ministros británicos han estado afirmando en privado que ahora hay más y mejor información sobre los «lugares ocultos» de Khadafi e infieren que él será blanco de un ataque aéreo. Un vocero de Downing Street insistió ayer en que la campaña militar seguiría con toda la fuerza. Pero David Cameron se vio obligado a hablar después de que los jefes militares le advirtieron sobre las tensiones impuestas por el combate tanto en Libia como en Afganistán. Se cree que el costo de la acción para el Reino Unido hasta ahora es de 287 millones de dólares, aunque el canciller George Osborne proyectó sólo «decenas de millones de libras» cuando comenzó el bombardeo a fines de febrero.

Ayer, en televisión, el jefe del ejército, general sir Peter Wall, advirtió que la retirada de las tropas de combate del Reino Unido en la provincia de Helmand para 2014 necesita tener «condiciones de base», recordando que además de los esfuerzos por derrocar a Khadafi, las fuerzas británicas se siguen enfrentando a una insurgencia sangrienta. Hace unos días, el almirante sir Mark Stanhope, el jefe de la marina y el brigadier sir Simon Bryant, jefe de operaciones de la RAF, destacaron el problema que enfrentarían sus respectivos servicios si la operación libia seguía después de septiembre. Un Cameron agitado les dijo a los periodistas: «Hay momentos en que me despierto a la mañana y leo los diarios y pienso: ‘Ustedes peleen, yo hablaré'». «Tenemos al pueblo libio de nuestro lado y seguiremos adelante.»

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-170644-2011-06-23.html