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Cumbre Continental de Comunicación Indígena (8-12 de noviembre en Colombia)

Los pueblos reclaman una comunicación más política estratégica

Fuentes: Minga Informativa de Movimientos Sociales/Tejido de Comunicación ACIN

Previo a la Cumbre Continental de Comunicación Indígena (8-12 de noviembre en Colombia), el pueblo Nasa del norte del Cauca comparte desde su experiencia comunicativa, el contexto que viven los pueblos, el trabajo que realizan en defensa de la vida que motiva la participación consciente y coherente es este espacio de decisión. En los últimos […]

Previo a la Cumbre Continental de Comunicación Indígena (8-12 de noviembre en Colombia), el pueblo Nasa del norte del Cauca comparte desde su experiencia comunicativa, el contexto que viven los pueblos, el trabajo que realizan en defensa de la vida que motiva la participación consciente y coherente es este espacio de decisión.

En los últimos años ha empeorado el contexto para todos los movimientos sociales, en particular, para la resistencia indígena frente al modelo económico trasnacional. Contexto que obedece a la ocupación del territorio, a leyes del despojo y a la invasión del imaginario de pueblos y procesos en el afán de imponer un pensamiento único y controlar las subjetividades de pueblos que luchan por la libertad, la autonomía y la defensa de la vida toda en armonía con su entorno.

Esta grave situación amerita fortalecer no sólo las luchas y las resistencias, sino consolidar la comunicación indígena como un proceso político cultural para la movilización y la transformación social, partiendo de repasar la historia, reconocer los desafíos y estructurar estrategias que permitan abordarlos y superarlos. La experiencia comunicativa de los pueblos enseña que mientras los dueños del poder y los señores de la guerra crean agencias de propaganda, los pueblos apostamos por tejidos de comunicación para darle libertad a la palabra desde abajo.

En tal sentido, es importante aportar al análisis y al debate que se promoverá en la Cumbre Continental de Comunicación Indígena a realizarse del 8 al 12 de noviembre en La María Piendamó, Cauca, Colombia. Espacio para decidir colectivamente cuál debe ser el papel de la comunicación en el contexto actual, después de compartir experiencias alrededor de la comunicación como eje importante de la cultura y de la resistencia de los pueblos indígenas, y de trabajar en mesas de discusión desafíos y propuestas concretos. (Ver programación: http://www.cccia-2010.com/index.php?q=content/programaci%C3%B3n)

Agresión permanente contra los pueblos

En todo el continente, pero particularmente desde Colombia, se vive una ocupación territorial que no sólo invade las reservas de nuestros pueblos con el Plan Colombia y con las bases militares violando derechos fundamentales, sino que estigmatiza la lucha organizada; señala y difama líderes sociales para convertirlos en blanco de cualquier bando; desplaza y empobrece a familias y a pueblos enteros; roba las tierras para entregarlas a las transnacionales; y pretende convertirnos en esclavos de industrias extractivas en nuestro propio territorio. Todo esto con el objetivo de explotar la Madre Tierra para la acumulación privada.

No les basta ahora, señalar, despojar y explotar a través de la ocupación territorial. También se valen de todo un ajuste estructural en el que representantes de las trasnacionales a través del Gobierno toman decisiones en contra de los pueblos. Expresión de esta ocupación integral es el «libre comercio» y las consecuentes políticas de despojo en todo el continente para privatizar los bienes comunes y para criminalizar los procesos de resistencia legítima de los movimientos. Políticas que le sirven al poder trasnacional para acumular mientras los pueblos siguen desangrándose en medio de la miseria.

Sumado a lo anterior, nos invaden el territorio del imaginario a través de sofisticados mecanismos de propaganda. Buscan y han logrado consensos para el consumo, para la guerra y para otros intereses que le sirven al capital. Así pretenden legitimar el modelo de acumulación e invisibilizar nuestra historia, nuestra organización y nuestros planes de vida para convertirnos en mercancía. En este contexto, no sólo líderes(as) y dirigentes(as) siguen siendo amenazados, desaparecidos y asesinados. Comunicadores(as) populares y periodistas que cuestionan las políticas y las acciones del modelo de codicia, y además, posicionan la palabra de la sociedad y de los pueblos, son acusados y perseguidos en todos los ámbitos por distintos actores.

Peor aún, procesos enteros están en riesgo de desaparecer y de ser cooptados completamente, no sólo en Colombia, sino en todos los países, con movimientos y procesos fuertes. «Una debilidad ha sido la intromisión de los gobiernos de turno en nuestras organizaciones. Cada Gobierno viene con su política de extractivismo, de explotación de recursos naturales, sabiendo que éstos están dentro de los territorios indígenas. Han ido cooptando a dirigentes para que trabajen con el Gobierno, les ofrecen puestos, sueldos, a veces de manera individual, otras veces a colectivos y organizaciones enteras», sostiene Nancy Iza, dirigenta ecuatoriana.

Pero además del gobierno, también las corporaciones a través de ong´s y de personas clave que se acercan a los procesos para «ayudar a gestionar», financian, apoyan, regalan, promocionan, asesoran y muchas veces, terminan direccionando políticamente para someter a los movimientos a sus agendas e intereses particulares. Esta es una realidad que afecta a muchas organizaciones indígenas en el continente, pero con mayor incidencia donde la lucha y la resistencia son más fuertes, porque el objetivo final es desmovilizar.

Comunicar desde el Pueblo Nasa en Colombia

El pueblo Nasa en Colombia, específicamente en el norte del Cauca, se ha visto obligado a fortalecer su resistencia a través de la Tejidos de Vida para proteger y conservar el territorio; armonizar la relación con la Madre Tierra; recuperar la historia, formarse y educarse en todos los ámbitos; resistir y crear alternativas de vida que respeten los bienes comunes. En ese camino, la comunicación ha sido clave históricamente, porque a través de esta vienen buscando consolidar una conciencia crítica para transformar su realidad en unidad con otros pueblos y procesos dentro y fuera de su territorio.

Lectura colectiva del contexto. La resistencia desde el norte del Cauca ha surgido de un proceso de análisis y de reflexión permanente a través del cual hemos logrado pervivir y defender el territorio. «Ver más allá del resguardo», es decir, hacer lecturas colectivas de nuestro contexto desde abajo, desde adentro y con otros en cada etapa de lucha (http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3278676), permitió fortalecernos para defendernos del agresor. De esta práctica surgió el Plan Estratégico en el 2003 (entender el modelo) proclamando la necesidad de consolidar la autonomía, resistir y hacer Minga con otros pueblos. Leer colectivamente el contexto y tener un Plan Estratégico fueron la base para construir el Mandato Indígena y Popular en el 2004 (http://www.nasaacin.org/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=38&Itemid=62), que conllevó a realizar distintas acciones colectivas desde el norte del Cauca, pero que también motivó las grandes movilizaciones que se han dado en los últimos años en el Cauca y en Colombia, como la Minga de Resistencia Social y Comunitaria en el 2008. «Esta experiencia nos enseñó que entender el contexto local y global para orientar nuestros procesos es clave para la resistencia. Si no comprendemos nuestra realidad y no sabemos leerla y articularla con otros, nuestras luchas van a ser débiles y sin mayores impactos. Tener una conciencia clara y una posición política sólida nos permite ser mejores comuneros, comunicadores, líderes y dirigentes», expresan algunos tejedores de comunicación desde el norte del Cauca.

La palabra se convierte en Camino. El Mandato emanado en el 2004 propició varias acciones coherentes para la defensa de la vida y del territorio, tales como la Consulta Popular frente al TLC con EEUU, en la que el 98% de los votantes le dijeron NO al «libre comercio»; la Liberación de la Madre Tierra encaminada a recuperar el territorio para hacerlo libre de las cadenas del capital; La Visita por el País que Queremos donde nos encontramos con indígenas, campesinos, negros y urbanos del país para pensar en una agenda de unidad popular; y la Minga de Resistencia Social y Comunitaria que en el 2008 dejó planteada una agenda de lucha para los pueblos que aún se camina desde los territorios donde la apropiaron. Agenda de la Minga de 2008: 1. No al modelo económico representado en el Libre Comercio; 2. No al Terror y a la Guerra utilizado para someter a los pueblos; 3. No a la Legislación del despojo que beneficia a las transnacionales y empobrece a los pueblos; No al incumplimiento del Gobierno con las obligaciones con los pueblos; 5. Si a la unidad entre los pueblos que para ejercer democracia y lograr una agenda popular.

La palabra y la acción son cooptadas. En este camino de acciones coherentes y consecuentes con el Mandato Indígena y Popular de 2004 y con todo el proceso de lucha desde el movimiento indígena en el norte del Cauca, se generan reacciones de adversarios que buscan someter al proceso por la vía de apropiárselo o de aplastarlo. Entonces surgen otras agendas (http://deslinde.org.co/IMG/pdf/MINGA.pdf) donde ya no es importante oponerse al modelo económico como motor de todas las dolencias de los pueblos, sino rechazar las violaciones de derechos humanos según orientación de algunas ong´s. Es decir, que los esfuerzos y las luchas se enfocan a derrotar las consecuencias y no la causa fundamental que nos desplaza, nos roba, nos estigmatiza y nos asesina. Esto se hizo visible no sólo con la ocupación territorial, sino con todo un Plan de Agresión Integral que pretende terminar con los tejidos de vida que por tantos siglos han construido los pueblos en Colombia, pero en el Cauca principalmente, donde está la resistencia más fuerte pese a la agresión. Por esta razón, hoy en día, el proceso viene siendo agredido integralmente para desintegrarlo. Actores y beneficiarios finales de toda esta agresión son las transnacionales que logran sus propósitos por la vía de la cooptación y el asistencialismo del Gobierno, la privatización, la ongización, la agresión armada y otras estrategias de cooptación, y las mismas contradicciones internas que impiden la coherencia entre el discurso y la práctica.

El papel del Tejido de Comunicación para la Verdad y la Vida

Todas las acciones colectivas previas que dieron pies y cabeza a la agenda de la Minga en el Cauca, estuvieron acompañadas de una estrategia de comunicación en la que se articularon las prácticas culturales propias del proceso con los medios de información que hemos apropiado. Informarse, reflexionar, decidir y actuar es la bandera de lucha de nuestra comunicación para lograr comunidades conscientes y movilizadas. La estrategia de comunicación se realizó con ayuda de amigos del proceso, la misma comunidad, algunos líderes y el equipo del Tejido de Comunicación. Un proceso pedagógico de comunicación en el que se recorrió el territorio escuchando, compartiendo e intercambiando con las bases para reflexionar sobre las problemáticas actuales, mientras, simultáneamente, se intercambiaron experiencias y saberes con otros pueblos y procesos. Todo lo que se reflexionó y se analizó se convirtió en palabra a través de los 5 puntos de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria. De allí que más de 60 mil personas del país, principalmente del Cauca, salimos en el 2008 a caminar una agenda surgida de la construcción colectiva que venía desde el 2004.

Ante el Plan de Ocupación Integral, nuestro trabajo como comunicadores para la verdad y la vida ha sido no sólo cuestionar el modelo económico que nos despoja con el libre comercio, el terror y la guerra, y la insurgencia armada que política, ética y estratégicamente no es coherente con nuestra lucha actual. Sino también cuestionar decisiones, acciones y proyectos que se están desarrollando en nuestro territorio que van en contra de decisiones colectivas. Cuestionamientos que no surgen de nuestra voz como comunicadores, sino que son resultado de indagaciones que realizamos con otros y otras dentro y fuera del territorio, con experiencias de otros, escuchando las inquietudes de las comunidades y dando la palabra a todos para hacer claridades. No somos altoparlantes de la voz oficial y de los líderes, porque muchas veces ellos también se equivocan y por eso la comunidad debe estar siempre acompañando para orientar, hacer que se reconozcan y se busquen soluciones a los errores que se cometen. En tal sentido, «me parece que el Tejido ha logrado repuestas y propuestas muy buenas a los desafíos, porque con mucho esfuerzo y creatividad ha logrado poner a caminar la palabra al interior de las comunidades y ha promovido el diálogo. También ha puesto a caminar la palabra con otros grupos y organizaciones, especialmente a través de la Minga, y de alguna manera, ha hecho oír la palabra (historia, cultura, proyecto) de los pueblos indígenas en la sociedad dominante», explica Antonio Bonanomi, sacerdote italiano que colabora con las causas indígenas desde hace décadas.

Desafíos para provocar el intercambio en la Cumbre Continental de Comunicación Indígena

«El principal desafío externo es el control de las comunicaciones por el gran capital corporativo transnacional. El otro gran desafío externo es la influencia política y económica de los grandes intereses que dominan el mundo, que permite reprimir, atacar, disuadir, amenazar o eliminar los medios de comunicación alternativos», expresa Héctor Mondragón, líder social exilado de Colombia por apoyar los procesos organizativos en el continente. Asimismo, el Padre Bonanomi dice que «el desafío interno más importante y más difícil es lograr crear las condiciones para un diálogo al interior de las comunidades y entre los líderes sobre todos los temas, que permita convertir las diversas visiones en oportunidades de enriquecimiento y llegar a decisiones compartidas».

«Capacitarnos para utilizar todas las posibilidades de la comunicación en la situación actual de la tecnología y para investigar la realidad y la comunicación; lograr que las comunidades entiendan la importancia de las comunicaciones y dediquen las personas, esfuerzos y recursos materiales para tener una comunicación oportuna y de calidad; trabajar con la solidaridad para conseguir los recursos financieros para tener nuestras comunicaciones y superar los mayores costos y dificultades que nos imponen la geografía y la descentralización poblacional», agrega Mondragón, como otros desafíos internos de la comunicación indígena.

La comunicación debe aportar a reconocer contradicciones, desafíos, vacíos, problemáticas internas y externas que afecten la resistencia, los procesos organizativos, la convivencia entre pueblos, el bienestar colectivo, pero también debe ser un espacio para propiciar diálogos, acuerdos y propuestas que faciliten superarlas colectivamente, con el firme propósito de consolidar la lucha cotidiana. Compartir, cuestionar, debatir, ampliar y generar mecanismos concretos entre los pueblos para hacer realidad los Planes de Vida, el Buen Vivir, el Sumak Kawsay y demás alternativas que proponen los pueblos indígenas para América Latina y para el mundo.

«Los invitamos a ampliar el análisis, la discusión, las propuestas y las visiones, pero también a generar consenso respecto a lo que debe ser la comunicación indígena en la actualidad. La Cumbre de Comunicación debe aprovecharse para compartir experiencias, desafíos y estrategias que articulen la lucha indígena desde sus identidades y especificidades con la lucha latinoamericana de los pueblos», puntualiza Dora Muñoz, integrante del Tejido de Comunicación y miembro del equipo organizador de la Cumbre.

Ante todo, la Cumbre de Comunicación de los Pueblos Indígenas es un momento de examen autocrítico en el que se verá el grado de madurez alcanzado por estos procesos para definir colectivamente su palabra, respetarla en sus estructuras de autoridad y caminarla con coherencia. Más allá de los discursos y la retórica, los hechos surgidos de los aportes en la Cumbre, tendrán la palabra.