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Perú en un impasse político (I)

Fuentes: Rebelión

«El fuego vive de la muerte del aire y el aire vive de la muerte del fuego; El agua vive de la muerte de la tierra y la tierra vive de la muerte del agua», Heráclito de Éfeso (544-484 a. C.) El impasse entre el Ejecutivo y el Legislativo por el poder político «neoliberal» era […]

«El fuego vive de la muerte del aire y el aire vive de la muerte del fuego; El agua vive de la muerte de la tierra y la tierra vive de la muerte del agua», Heráclito de Éfeso (544-484 a. C.)

El impasse entre el Ejecutivo y el Legislativo por el poder político «neoliberal» era una tendencia relativamente clara desde la vacancia de PPK por las fuerzas aprofujimoristas, la convulsión social y por la complejidad de la crisis que se originó en el sistema de dominación legal con los affaires Lavajuez/Lavajato. Hoy, todas las contradicciones que auparon al poder a Vizcarra, han vuelto a salir a la superficie a un nivel superior, donde el conflicto Tía María y la propuesta de «Adelanto de elecciones» por parte del Ejecutivo, para superar el mismo, en vez de lograr un equilibrio consiguió lo contrario: Un desequilibrio. Esto implica el desarrollo de un doble poder en Palacio entre el presidente Martin Vizcarra y la vicepresidenta Mercedes Araoz, que puede avanzar o revertirse.

Es un lugar común que el mandatario se va «quedando solo». Y es que la correlación de fuerzas que tenía Vizcarra a fines del 2018 con Keiko presa (o cuando se suicidó Alan), y la CGTP apoyándolo abiertamente, ahora, la ha perdido (lo que no implica que se «anule» la tendencia a pedir la cuestión de confianza y el cierre del Congreso al verse acorralado), quedándose con el respaldo del 70% de la opinión pública, la Asamblea de GOREs, las FF.AA. y la embajada yanqui. Mientras que, por su lado, la vicepresidenta, está liderando un reagrupamiento de fuerzas que van desde la CONFIEP, SNI, AGAP, TC y el Poder Legislativo, etc.

La lucha de dos líneas en Palacio

En el fondo, Vizcarra, Araoz y la oposición congresal, están de acuerdo con el régimen político capitalista (por eso ambos han aprobado leyes a favor de la Elite como la Ley de devolución de impuestos para las trasnacionales mineras, etc. así como el paquetazo antilaboral del DS 237/2019). Pero en la forma hay una lucha de dos líneas en Palacio de gobierno. Por un lado, la línea política de Vizcarra de «no reprimir con sangre y fuego» las protestas como en el Baguazo para mantener la gobernabilidad. Y por otro, la línea de Araoz (Miss Baguazo), de imponer los proyectos minero-transnacionales a «sangre y fuego» para hacer respetar el principio burgués de la «estabilidad jurídica», acusando a su vecino en Palacio de «débil, incapaz y azuzador de las protestas».

Pero también hay otra diferencia. Mientras Vizcarra «urge» que sigan las prisiones preventivas contra la oposición política para mantener su popularidad (frente a la incapacidad para resolver las demandas sociales como en Arequipa o la reconstrucción del Norte), Araoz, quiere llegar a un Pacto de borrón y cuenta nueva. Vizcarra también quiere un pacto ya que tiene rabo de paja (Chinchero, CONIRSA, etc.). Por eso no cerró el Congreso anteriormente. Pero existe mucha desconfianza entre ambos contendientes ya que el primero teme acabar como su predecesor PPK, y la segunda y sus aliados legisladores, temen que Vizcarra no cumpla con su promesa como ya ha sucedido anteriormente, y acaben presos como Keiko, Ollanta o el propio PPK.

Un pacto en las alturas, implicaría, ciertas señales políticas como un nuevo gabinete multipartidario o de ancha base y el cese de las prisiones preventivas y la «lucha anticorrupción» contra los partidos congresales. Antes que «caiga» PPK, se planteó la proscripción de los partidos políticos vinculados a Odebrecht, pero esa propuesta, que no fue «levantada» ni por la izquierda, duerme el sueño de los justos.

No está claro todavía el desenlace. Pero hay una tendencia de parte de Vizcarra de querer lograr un pacto sobre la reforma de Adelanto de elecciones (leer revista Hildebrant en sus Trece -HT-). En ese sentido apuntaría la reunión con el presidente del Legislativo, Pedro Olaechea. Pero a la vez, como señalamos líneas arriba, hay otra tendencia de desconfianza por parte del presidente hacia la oposición, por la trampa que le hicieron a PPK. Así se comprende que después de haber aceptado hablar con Olaechea, después diga que no lo recibirá en una reunión especial sino en la reunión por la Reforma Política.

Y es que la oposición, a la vez que llama al «diálogo» ha citado al hermano del presidente, César Vizcarra, a declarar por el caso CONIRSA. La vicepresidenta va más lejos y señala que «el adelanto de elecciones va en contra de la estabilidad jurídica».

Un «bonapartismo judicial»

Mientras sigue la «guerra política» en las alturas, la economía se desacelera y el propio mandatario ha declarado para la revista HT, que «el 2019 creceremos al 3% del PBI» (cuestión que algunos economistas ponen en tela de juicio señalando que no alcanzaremos esa cifra).

El premier Salvador Del Solar, le dio bastante «oxígeno» al gobierno, pero no el suficiente para que pueda superar la crisis del sistema político, que con la novedosa «reyerta» entre Vizcarra y los fiscales José Domingo Pérez (JDP), y Rafael Vela, por el Acuerdo de Odebrecht (al devolver 500 millones por la obra de Chaglla que podría implicar denuncias legales, entre otros temas), entra en una nueva fase, pudiendo desarrollarse, frente al impasse entre Ejecutivo y Legislativo, un bonapartismo judicial sui generis, que plantea la prisión efectiva de PPK, apertura del proceso judicial a Mollinelli por el affaire Chinchero (que salpica al propio mandatario), así como la detención preventiva de algunos empresarios, entre los que se encontraba el magnate José Graña Miro Quesada (JGM), sobre el cual, al final, el fiscal celebrity JDP, dio marcha atrás señalando que «los corruptos quieren derrumbarse a los colaboradores eficaces» (Correo, 25/08/19), status en el que se encuentra JGM (y demuestra lo que veíamos señalando desde hace tiempo donde la justicia se mide con diferente vara para los políticos y empresarios), decepcionando a sus miles de fans.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.