Las sesiones parlamentarias anuales, de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y de la Asamblea Popular Nacional, conocidas como “lianghui”, darán inicio en China tras las celebraciones de la Fiesta de la Primavera.
Etiqueta: China
La armónica relación entre salud y trabajo se cumple dialécticamente en China y no exige el sacrificio de la primera para “salvar” lo segundo, tal como ocurre mecánicamente en otros países.
Hace cuatro años, recién llegado Donald Trump a la presidencia estadounidense y con el conservadurismo antiglobalista en su máximo apogeo, China se presentó en la macrocita de Davos como la gran valedora de la globalización.
Habiendo franqueado la barrera de los 70 años en el poder y teniendo en cuenta otras experiencias en similares circunstancias (desde el México del PRI a la extinta URSS con el PCUS), la cuestión de la longevidad se ha convertido en un asunto central en la política china.
Así cambió el gigante asiático su modelo productivo gracias a su paciente inversión en capital intelectual y científico.
Desde 1949, el PCCh, fundado en 1921, es la columna vertebral del sistema político chino. Tras más de 70 años en el poder, la sociedad china se debate entre el orgullo por los logros del país bajo su gestión y el escepticismo respecto a la viabilidad última de un modelo a contra corriente de las tendencias democratizadoras globales. Algunos elementos deben tenerse especialmente en cuenta para comprender su persistencia, actual estatus y desafíos.
Prácticamente in extremis respecto al objetivo planteado de su conclusión en 2020, la UE y China lograron suscribir el pacto bilateral de inversiones en medio de críticas y no poco escepticismo.
A Xi Jinping le ha tocado el complejísimo rol de líder de China justo cuando el país se ha convertido en una de las primeras potencias económicas, tecnológicas y militares del mundo, polo de poder político y actor de primera línea en la arena internacional, escenario de aguda competencia entre Estados Unidos, hegemón después de la Segunda Guerra Mundial que paulatinamente pierde protagonismo, y China, Rusia, Irán y otros países emergentes opuestos a la dominación unipolar y defensores del multilateralismo y la multipolaridad.
Taiwán, más incluso que las tensiones en el Mar de China meridional, se ha convertido en un referente muy actual del conflicto sino-estadounidense. A la espera de conocer los contornos de la actitud de la Administración Biden, durante el mandato de Donald Trump, el acercamiento entre Washington y Taipéi ha marcado una diferencia sustancial con respecto a administraciones anteriores desde la normalización de los vínculos diplomáticos (1978).