Buenas tardes. Gracias por la invitación, un honor. Once consideraciones sobre el último libro del profesor Andrés Martínez Lorca. A la manera del Tractatus.
Buenas tardes. Gracias por la invitación, un honor. Once consideraciones sobre el último libro del profesor Andrés Martínez Lorca. A la manera del Tractatus.
En su último ensayo, Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI, Erik Olin Wright recuerda un cartel de finales de la década de los años 70: una trabajadora apoyada en una valla con un pie de foto que dice: “conciencia de clase es saber en qué lado de la valla estás; análisis de clase es descubrir quién está ahí contigo”.
Impulsado por la escritora Elvira Lindo se reedita el libro de Josefina Carabias que recreó el ambiente del Madrid de los años treinta y descubrió lo más desconocido del dirigente republicano
Apuntes sobre Tess, la de los d’Urberville (Una mujer pura, fielmente presentada) (1891), novela de Thomas Hardy. Obra en siete fases y 59 capítulos (inicialmente en tres volúmenes), que se desarrolla/ambienta en el empobrecido pueblo ficticio de Wessex, al sur y suroeste de Inglaterra, condado de Dorset, durante la Gran Depresión de 1873 y la época victoriana (1).
Nos habíamos quedado en el primer capítulo del libro: “Usos del término nación y afines”.
Profesor de Sociología en la Universidad Complutense, investigador, traductor, editor (Karl Marx, Benjamin, Karl Polonyi), filósofo con pensar propio, autor, entre otros ensayos, de Sociofobia (2013) y Capitalismo canalla (2015), César Rendueles [CR] es uno de nuestros pensadores y escritores más prolíficos, interesantes e influyentes.
El alto mando de la Guardia Civil, Manuel Gómez Cantos (1892-1977), fue “un siniestro personaje que debería figurar en el cuadro de honor del fascismo español”; el fiscal militar Manuel Fernández Martín (1914-1967) “actuó en cientos de causas pese a no tener ni la carrera de Derecho”; en la zona central y occidental de la provincia de Badajoz fueron asesinadas más de 500 mujeres; Miguel Muñoz Murillo, edil del Partido Socialista en el municipio de Azuaga, fue condenado –en marzo de 1942– a 20 años de prisión por un Consejo de Guerra.