Todas las guerras son santas, los desafío a que encuentren un beligerante que no crea tener el cielo de su parte. (Jean Anouilh)

Ucrania

La invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin se basa en pretextos obviamente reaccionarios. La izquierda no tiene nada que ver con su agenda, y no debería disculparse por oponerse a una respuesta militar estadounidense.

Sergio L. | 

Rusia entendió que los conflictos de las regiones de Luhansk y Donetsk eran los perfectos detonantes para su siguiente movimiento geopolítico en el tablero mundial

Cualquier guerra es un fracaso de la civilización, de la humanidad como un todo. Sea cual sea su causa, es la expresión de los rasgos más animales y brutales de los seres humanos. Ni siquiera cuando se gana para combatir un mal, la agresión o el terror infringidos antes por el otro deja de ser una derrota para todos.

Mientras no haya un desarme acordado entre las grandes potencias, el fantasma de la guerra seguirá al acecho

El mundo teme que la humanidad esté al borde de un conflicto militar de grandes dimensiones: ¿terminal? Hoy no solo asistimos a una extrema ideologización y parcialidad en la cobertura de los sucesos en Ucrania, sino que las mentiras y la manipulación del imaginario colectivo se ven potenciados en las redes sociales y llevan a la hipertrofia de una masa informativa fuera de todo control y verificación.

Existe un sorprendente paralelismo entre la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin y las aventuras de Saddam Hussein hacia Irán y hacia Kuwait. Ambas ayudaron a fortalecer al imperialismo norteamericano.

Invasión rusa de Ucrania

¿Cuál es el objetivo político de la invasión rusa de Ucrania? Los largos preparativos militares y la magnitud de las operaciones dejan claro que los objetivos rusos no se limitan a las dos repúblicas secesionistas de Donetsk y Luhansk.

Phillip Inman | 

Los bancos rusos podrían canalizar los pagos a través de otros países como China, que tiene un sistema de pagos propio que compite con Swift

Guerra en Ucrania

El fin de la hegemonía estadounidense ha terminado produciendo una dinámica de caos sistémico que está liberando todas las fuerzas destructivas del planeta, reavivando las narraciones delirantes de la guerra de razas, de conquista y opresión colonial, de violencia contra las mujeres y las minorías de género.