Recomiendo:
0

Entrevista a la ministra de Cooperación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Fatma Mehdi

«Muchas empresas europeas participan en el expolio de los recursos del Sáhara Occidental»

Fuentes: Rebelión

El Informe del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres sobre el Sáhara Occidental, de julio de 2005, señala que la reducción de la asistencia humanitaria en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Auserd, Bojador, Dajla, El Aaiún y Esmara), en Argelia, han empeorado las condiciones de la alimentación, el agua, la educación, el saneamiento o la higiene; en 2025, la proporción de la malnutrición aguda global se situaba en el 13%.

La ministra de Cooperación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Fatma Mehdi, vive desde 1975 en los campamentos de personas refugiadas saharauis; es miembro del secretariado del Frente Polisario y ejerció de secretaria general de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS), entre 2002 y 2019; la siguiente entrevista se realizó con motivo de la mesa redonda sobre la situación política del Sáhara Occidental, celebrada el 20 de enero en la sede de CEDSALA en Valencia.

-P: En octubre de 2025, Naciones Unidas aprobó una Resolución que aceptaba la propuesta marroquí de un Sáhara autónomo bajo la soberanía del reino alauita. ¿Cómo evalúas esta decisión?

-FM: Es una idea que va muy en contra de la legalidad internacional y que los saharauis -representados por el Frente Polisario- nunca van a aceptar; la autonomía nunca será una opción para resolver el conflicto del Sáhara; la única solución viable es el referéndum de autodeterminación, en el que los saharauis tengan la oportunidad de optar si quieren ser marroquíes, convertirse en una autonomía o, por el contrario, si quieren la independencia; pero que lo decidan ellos, nadie les puede negar ese derecho.

-P: Según ACNUR, en los campamentos de Tinduf (Argelia) viven 173.600 personas refugiadas saharauis; resides actualmente en una de las cinco campamentos, Bojador. ¿Cuál es la situación en el territorio?

-FM: Es una situación muy complicada, pero creo que siempre lo ha sido y lo seguirá siendo; los saharauis son muy conscientes del precio de conseguir su libertad; precisamente ahora vamos a cumplir 50 años de lucha, lo que demuestra la firmeza y compromiso con el derecho a la autodeterminación.

En los campamentos, además de los obstáculos políticos, que siempre influyen en todo, hay también una dificultad humanitaria; por ejemplo, con unos recortes considerables que se han dado en la ayuda humanitaria; pero los saharauis cuentan con un movimiento solidario que les está acompañando en la resistencia.

-P: Constituida en 1974, la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS) forma parte de las organizaciones de base del Frente Polisario; durante los primeros años, tras la invasión marroquí, destacó su papel en el exilio del desierto argelino y la construcción de los campamentos. ¿Qué peso tienen las mujeres en la comunidad saharaui?

-FM: Creo que la sociedad saharaui tiene la ventaja de contar con mujeres muy valientes, que han estado participando desde los inicios y continúan trabajando; de hecho, son la columna vertebral en la gestión de los campamentos del Tinduf; asimismo las mujeres tomamos parte activa en la política; representamos el 42% del Parlamento, en el ámbito de la salud alcanzamos el 90% y tenemos una  representación significativa en los puestos de liderazgo regional y local.

-P: Entre las expresiones de apoyo -en las últimas fechas- a la libertad e independencia del pueblo saharaui figuran las del presidente de Botsuana, Doma Gideon Boko; la Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de Brasil y el partido Congreso Nacional Africano (CNA) de Sudáfrica. ¿Cuenta el pueblo saharaui con el respaldo de la llamada comunidad internacional?

-FM: Hay que recordar que, además del Frente Polisario como movimiento y representante de la lucha de los saharauis, creamos en 1976 la República Árabe Saharaui Democrática (RASD); un Estado que forma parte de la Unión Africana -participa en sus cumbres-, está reconocido por más de 80 países y cuenta con embajadas principalmente en países de África y América Latina. La RASD posee oficinas representativas y delegaciones en otros muchos países.

El mundo entero está enfrentando dificultades políticas y relacionadas con la legalidad internacional; los saharauis padecen también ese problema, sufren las violencias y se les está negando la oportunidad de celebrar un referéndum; el pueblo saharaui siempre ha querido que España sea parte de la solución, igual que fue parte del conflicto. Lamentablemente, el Gobierno de España está muy alejado de esa esperanza. Pero los saharauis continuarán luchando por su proyecto político, con ayuda internacional o sin ella.

-P: La agencia oficial Sahara Press Service (SPS) informó el 24 de enero del empeoramiento en el estado de salud del preso político saharaui, Brahim Daddi Ismaili, que se halla en la cárcel de Ait Melloul, en Marruecos; familiares y organizaciones sociales han denunciado la negligencia médica y la insalubridad de la prisión. ¿Cómo valoras la represión en el Sáhara occidental ocupado?

-FM: La población sufre mucho esas violencias en los territorios ocupados, por parte del gobierno de Marruecos, sus fuerzas del orden y secretas; hay una represión continua; las ciudades saharauis parecen una base militar, allí los militares están por todas partes controlando su vida. Están produciéndose violaciones graves de los derechos humanos.

Hay que destacar que existen muchas mujeres activistas; de hecho, las mujeres están ejerciendo un rol muy importante en la defensa de nuestras reivindicaciones; muchas personas jóvenes asumen liderazgos a pesar de la represión.

-P: Acciona, Indra, Repsol y el Banco Santander son algunas de las multinacionales españolas que se enriquecen en el Sáhara Occidental, informó el periódico La Marea en octubre de 2025. ¿Qué evaluación general haces de estas actividades?

-FM: La cuestión del saqueo de los recursos del Sáhara Occidental es muy visible durante los últimos años; hay, en este punto, una lucha legal; los saharauis han presentado numerosas denuncias ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que ha emitido resoluciones a favor del respeto de nuestros derechos. El pueblo saharaui, representado por el Frente Polisario, es el único que puede decidir sobre sus recursos.

Hemos hecho un gran esfuerzo para que se anulen los acuerdos comerciales que tiene la UE con Marruecos, por ejemplo respecto a los productos agrícolas y pesqueros; España y Francia son dos de los países que intentan violar las sentencias de la TJUE, el derecho internacional y continuar con el saqueo; hay muchas empresas, privadas y públicas, que participan de este expolio.

-P: Por último, ¿en qué punto se halla la solidaridad internacional con el pueblo saharaui?

-FM: Hay numerosos proyectos, sobre todo de ayuda humanitaria o para la mejora de la alimentación infantil; un proyecto relevante es el de Vacaciones en Paz, en el que numerosas familias españolas dan la oportunidad a los niños saharauis, provenientes de los campos de refugiados de Tinduf, para que pasen dos meses de verano en España, aprendiendo, pasando consultas médicas o conociendo otra cultura.

Es uno de los programas estratégicos; hay experiencias similares en Italia o Francia, aunque el caso español es casi único, por el número de niños que vienen todos los años; además de la llegada de los menores, el objetivo es trabar vínculos entre las familias saharauis y españolas; además, este proyecto permite dar a conocer una sociedad como la saharaui, muy marginada, ignorada e invisible por culpa de la invasión y el control marroquí.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.