Diego Ancalao Gavilán

Artículos

La política se ha ido asemejando cada vez más a un cierto espectáculo mediático, un show de las redes sociales y televisivas, en que la casta política intenta seducirnos, una vez más, con su “performance” de contorsiones asombrosas.

Mucho antes del denominado “estallido social”, se fue larvando una sensación de que las cosas llegaban a un límite insostenible. Pero esa sensación no tuvo como escenario ni el gobierno, ni el parlamento, ni los grandes malls, ni algunos balnearios elegantes.