Categoría: Temas
¿Cómo se convierte el cine en propaganda del Estado?, mediante la glorificación de regímenes y la reformulación de la memoria colectiva. Censura y represión: silenciar al detractor. El complejo cinematográfico-militar de Hollywood y la financiación de la derecha. El cine como poder blando. La guerra narrativa de Israel: películas financiadas por el ejército israelí y la censura de las historias palestinas. Conclusión
Los portales de noticias titulan “Derrota de Trump en Irán”. Para Bernabé Malacalza, la pregunta no es quiénes ganan las guerras, sino quiénes las necesitan. No hay vencedores ni vencidos; hay dueños de las guerras. La Casa Blanca, el Pentágono, Silicon Valley y Wall Street tienen razones propias —y distintas— para que los conflictos bélicos se prolonguen y se multipliquen. En este nuevo complejo militar-industrial-tecnológico-financiero, América Latina es no sólo un campo de prueba, sino una pieza que comienza a integrarse, con el aval de gobiernos alineados a Estados Unidos, como el argentino, a una maquinaria estratégica de control hemisférico.
Europa está en llamas. Olas de calor sin precedentes han azotado el continente, elevando las temperaturas por encima de los 40 °C en numerosos países, colapsando infraestructuras, saturando hospitales y cobrándose miles de vidas. Esto no es un desastre natural. Es la consecuencia previsible y lucrativa de décadas de dependencia de los combustibles fósiles y la explotación capitalista.
La hija de Berta Cáceres e integrante del COPINH reflexiona sobre la lucha del pueblo Lenca, la necesidad de plantar cara a un extractivismo que solo deja miseria, y la urgencia de refundar profundamente una Honduras de nuevo bajo un Gobierno cómplice de Estados Unidos.
La pregunta que importa no es si Volkswagen tiene problemas reales. Los tiene, y son profundos. La pregunta es si la solución que propone su dirección —destruir un 15% de su fuerza laboral global, es inevitable o es una elección
Panamá con Cobre Panamá. Chile y Argentina con Pascua Lama. Guatemala con Escobal. Perú con Conga y Tía María. En distintos países de América Latina, la minería y su impacto en el agua y el territorio han desencadenado protestas masivas, crisis políticas y largos conflictos sociales. Ahora, República Dominicana también se suma a esa ola regional.
Con la toma de posesión del presidente antiabortista José Antonio Kast en Chile, y con los recientes resultados electorales en Perú y Colombia, las activistas advierten que su agenda podría repetir los retrocesos ya vistos en otros países de la región.