Organizarse es ya una victoria en sí misma, pero los frutos recogidos por los movimientos protagonizados por población migrante precarizada nos invitan a ir más allá
Organizarse es ya una victoria en sí misma, pero los frutos recogidos por los movimientos protagonizados por población migrante precarizada nos invitan a ir más allá
Costa Rica es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. Sus habitantes se enorgullecen de sus bosques y de la calidad de su café, pero se está produciendo una dura competencia entre ambos. El aumento de la temperatura y los patrones erráticos de las precipitaciones debido al calentamiento global plantean nuevos desafíos a los caficultores.
El Movimiento Ibérico Antinuclear, del que forma parte Ecologistas en Acción, felicita a la ciudadanía alemana y espera que en 2035, como muy tarde, llegue la celebración en la Península Ibérica.
Esta obra que presenta Alicia Alonso, tiene que ser leída en muchos ámbitos distintos: sociales, políticos, académicos, periodísticos, divulgativos. Es una obra que inscribe en esa grieta que sabe separar muy bien lo que es una supuesta “cárcel legal” (propia de un universo prescriptivo o del “deber ser”) de la “cárcel real”: la que cotidianamente alberga la pobreza, las enfermedades, las exclusiones del proyecto de explotación y dominio que se nos presenta como expresión del progreso contemporáneo. Quienes quieran adentrarse en ese mundo olvidado y no seguir siendo indiferentes, tienen aquí un material imprescindible para una lectura que convoca a la reflexión, pero también a la acción. (Iñaki Rivera Beiras)
Montañas y valles, campesinos y pueblos originarios, manos curtidas y celebraciones ancestrales: son parte de la mirada y el andar de Gianni Bulacio, fotógrafo jujeño. «La tierra es un ser viviente, un todo donde las personas, el ecosistema y el entorno no están separados», resume. La cámara, la escucha y la sensibilidad hecha imagen.
Un estudio de Amigos de la Tierra amparado por la UE y la Red Europea contra los pesticidas cifra en 75.774 toneladas la cantidad de plaguicidas usados en el Estado durante 2020. Cifran en 120.000 millones de euros el valor del mercado global.