Categoría: Temas
Realmente quieren matarlo. Tal vez ya es hora de que sus detractores y escépticos, que han demostrado estar equivocados esencialmente desde el principio, admitan que el imperio estadounidense, junto con sus estados clientes, está deseando ver a Julian Assange perecer en prisión. La localidad y el lugar no son relevantes para su propósito. Al igual que con la Inquisición, la Iglesia Católica nunca fue partidaria de ensuciarse las manos, prefiriendo el empleo de figuras no eclesiásticas para torturar a sus víctimas.
Todos los economistas pertenecientes a la corriente dominante muestran un comportamiento gregario, difícil de erradicar.
La profundización de la crisis económica argentina -al momento de escribir esta nota llevamos más de un mes de corrida cambiaria, y suba desatada de los precios- ha dado pie a una cantidad de explicaciones, salidas del campo «nacional y popular», de tipo voluntarista y/o conspirativa. Casi invariablemente, sus dirigentes y voceros culpan por la crisis a los «formadores de precios»; a los «especuladores»; a los «golpistas dirigidos por la embajada de EEUU»; e incluso «a la traición» del ex ministro Guzmán. Este discurso prevalece en la izquierda nacional, en los espacios de raíz estalinista (PC y militancia ex PC; PCR; castristas y afines) y hasta permea diagnósticos y políticas de partidos que se reclaman del trotskismo.
La corona de Arabia Saudita anunció un megaproyecto para construir una ciudad lineal de 170 kilómetros de largo y 200 metros de ancho, supuestamente sustentable, en el medio del desierto. El lado prometeico de la irracionalidad capitalista en medio de la crisis climática.
El asunto podría parecer apasionante: el primer ministro británico, Boris Johnson, presentó su dimisión a principios de julio, después de que su gobierno estuviera a punto de derrumbarse. Al parecer, Johnson se vio finalmente obligado a renunciar debido, entre otras cosas, el escándalo del «partygate», en referencia a sus frecuentes incumplimientos de las restricciones sanitarias decididas por su propio gobierno.