Nos encontramos en un momento donde ya es posible ver con nitidez las consecuencias del modelo de producción, distribución y consumo que el capitalismo, en su fase neoliberal, impone sobre nuestros cuerpos y territorios. La destrucción de los ecosistemas a ritmo acelerado, y los eventos extremos relacionados a la emergencia climática dejaron de ser temas abordados por las comunidades afectadas por proyectos contaminantes y depredadores. En los últimos años, la cuestión ambiental ha sido tema de debate en los medios hegemónicos de comunicación, y en las sociedades de todo el mundo.