La semana pasada la agencia electoral del Chad ha anunciado que se realizarán, por fin, las tantas veces postergadas elecciones presidenciales, que constarán de dos vueltas: la primera el 6 de mayo y la segunda el 22 de junio y cuyos resultados “provisionales” se esperan para el 7 de julio. Hecho que encaminaría al país a un orden democrático que nunca tuvo desde que Francia, a principio de los años 60, comenzó a deshacerse de sus colonias tras la trágica experiencia argelina.