El paro nacional en el Ecuador, el cual concluyó el jueves 30 de junio, se presenta como una lucha por los derechos colectivos de pueblos y nacionalidades y como un nuevo enfrentamiento popular contra las políticas neoliberales.
El paro nacional en el Ecuador, el cual concluyó el jueves 30 de junio, se presenta como una lucha por los derechos colectivos de pueblos y nacionalidades y como un nuevo enfrentamiento popular contra las políticas neoliberales.
Dirigentes fundadores de la CONAIE denuncian que el gobierno nacional ha cerrado las puertas del diálogo y ha aumentado la represión.
«La situación de los sectores populares, particularmente en el campo, es cada vez más deplorable. Y de una lectura de estas condiciones y contradicciones se puede inferir las múltiples y justificadas razones para la movilización indígena-popular,» señala Alberto Acosta
El presidente criminalizó a los indígenas, estudiantes y otros sectores que se fueron sumando a las protestas, obviando dar respuesta a las reivindicaciones sociales de los sectores mayoritarios, y atacó directamente al líder de la Conaie Leonidas Iza.
Con profundo dolor, pena y hasta rabia, las organizaciones que nos reconocemos en la Alianza Biodiversidad (organizaciones que trabajamos por la soberanía alimentaria y los derechos de los pueblos desde Paraguay, Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Honduras y México) constatamos la sordera y la ceguera, la enorme insensibilidad que muestra el Estado ecuatoriano […]
LOS 10 PUNTOS PLANTEADOS POR LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS SON VIABLES, ABRAMOS UNA DISCUSIÓN MÁS PROFUNDA SOBRE ELLOS
Tenemos la oportunidad de trabajar en la plurinacionalidad, la interculturalidad, los Derechos Humanos y de la Naturaleza, los derechos de género e intergeneracionales.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) confirmó que el paro nacional continuará hasta obtener todas las respuestas a las 10 demandas que planteó.
Hay una crisis evidente del gobierno y una movilización social liderada por el movimiento indígena que se ha extendido a otros sectores y por todo el país, a la cual el gobierno ha respondido con una fuerte represión.
Ahora, hace poco, acá nomás, la gente de poncho y faldas coloridas entró al camino, como si fuese a buscar la tierra prometida, o vida prometida, o muerte si no se puede sembrar y cosechar.
Las protestas que surgieron desde las comunidades y provincias y crecieron a nivel nacional, muestran el profundo descontento no solo de los pueblos y nacionalidades indígenas como protagonistas, sino del conjunto del pueblo ecuatoriano