Entrevista a John S. Dryzek, uno de los politólogos de referencia en sostenibilidad y gobernanza global.

Alberto Pereiras | 

John S. Dryzek (1953), profesor honorario del Centro de Democracia Deliberativa y Gobernanza Global en la Universidad de Canberra, doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad de Maryland, Washington DC, es uno de los politólogos de referencia en sostenibilidad y gobernanza global. Siempre apoyado en la ciencia y adelantándose a los acontecimientos, ha contribuido desde EE UU y Australia al desarrollo filosófico y ético de una teoría política que hiciera frente a situaciones como la que sufrimos desde que se declaró la pandemia. Hablamos con él: “Lo primero que debemos hacer es no desanimarnos cuando las ciencias sociales critican la limitada capacidad de razonamiento de los individuos”.

Hoy, quien más o quien menos, e incluso desde las derechas, casi todo el mundo reconoce la necesidad, por poner tres ejemplos notorios, de la lucha del feminismo, de la no violencia y del ecologismo. Pero no hace tanto que las feministas eran tachadas de ignorantes e histéricas, los no violentos de ilusos y utópicos y los ecologistas de tratar de luchar contra el progreso y el desarrollo.

Activistas de 68 países lanzan campaña para que grandes corporaciones compensen crisis climática

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EE.UU. anuncia que reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 50% y un 52% por debajo de los niveles de 2005 durante una cumbre sobre el clima, que coincide con el Día de la Madre Tierra.

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Recuerdo haber hablado con un ambientalista de Illinois en algún momento de la década de 1980. La conferencia en la que nos encontramos iba de contaminación; me dijo que lo que había venido escuchando sobre el vertido de desechos químicos era solo la punta del iceberg de las cantidades de desechos ya enterrados.

Eduardo Robaina | 

El informe sobre el estado del clima en 2020 de la OMM insiste en que los indicadores empeoraron y los impactos del cambio climático se agravaron en un año al que se le suma la pandemia.

Un decreto presidencial en México establece una sustitución paulatina del glifosato y otros agroquímicos por “alternativas seguras para la salud humana, la diversidad biocultural y el ambiente”.

En el pueblo de Ngadirejo, en la isla indonesia de Java, han pasado a convertir sus desechos orgánicos en abono y lo vendien a empresas privadas y a otros clientes. También plantaron hortalizas en sus patios traseros y en tierras ociosas de la comunidad, como parte de sus medidas para transformarse en uno de los pueblos climáticos establecidos en el país.