Entrevista a Pila Garbarino, dirigente de la Juventud Universitaria Católica en la década de 1960

Mario Hernandez | 

Al cumplirse 45 años del asesinato por la dictadura cívico-militar-eclesial del obispo riojano Enrique Angelelli, reproducimos la entrevista a Pila Garbarino, dirigente de la Juventud Universitaria Católica en la década de 1960 emitida en “Plan B(aires)” – FM La Boca (90.1)

No era solo arrogancia la característica del nuevo imperio sino también un profundo fanatismo racial y religioso.

No distingue una corchea de un corcho. -Groucho Marx

Colombia tiene la mayor área sembrada de narcocultivos del mundo por delante de Perú y Bolivia, mientras Estados Unidos es el mayor consumidor de cocaína.

Rebelión
Las manifestaciones públicas son, en la jerga hemisférica, la expresión del ejercicio de los derechos burgueses logrados por la Revolución francesa, y consagrados en las constituciones políticas nacionales, y en Convenciones internacionales.

La búsqueda del software de espionaje que Netanyahu trajo a la Argentina

 | 

El gobierno boliviano obtuvo documentos inéditos que revelan cómo el expresidente argentino Mauricio Macri apoyó el golpe de Estado de 2019. Ahora, también los gobiernos de Brasil y Chile han entrado en la mira de las investigaciones que prometen dejar al descubierto el fracaso de la nueva Operación Cóndor en América Latina.

De nueva cuenta, Carlos Fazio publica un libro imprescindible para conocer la realidad mexicana (y latinoamericana) a profundidad, fundamentado en una acuciosa información y en una bibliografía pertinente y actualizada con la que el autor interpreta teóricamente esta compleja catástrofe nacional.

Chris Sidoti, del Consejo Asesor Especial para Myanmar, tiene razón, la situación en Myanmar es un desastre humanitario creado por los generales. La combinación de la propagación de las variantes altamente infecciosas de COVID-19 y el colapso del sistema sanitario provocado por el golpe militar ha creado una emergencia humanitaria en el país.

JOHANNESBURGO – Veintisiete años después de las primeras elecciones democráticas de Sudáfrica, el país se encuentra reflexionando sobre los catalizadores de una semana de saqueo y destrucción de propiedades que provocó más de 200 muertes y daños por valor de 1300 millones de dólares.