La llamada inmunidad de rebaño, que es explicada como la espera de que buena parte de la población se infecte antes de iniciar el proceso de vacunación, no es la salida según lo han afirmado innumerables científicos, basados en que con una mortalidad del 2% (U. J. Hopkins) el número de muertes prevenibles sería casi un crimen provocado del que no se puede responsabilizar a las mismas victimas por falta de cuidado propio.