Las historias de Altagracia, Ilma, Marga y Sara están atravesadas por las mismas violencias: dolores físicos y mentales, alquileres imposibles, duelos que no cicatrizan y un país que se sostiene gracias a su trabajo invisibilizado.
Categoría: Territorios
Empleadas domésticas
Después de las elecciones del pasado 26 de octubre se necesitan propuestas de acción eficaces. El gobierno de extrema derecha avanza y profundiza sus lazos con los factores de poder locales e internacionales. Es hora de respuestas que no se ciñan a contener el ataque sino que se proyecten a la recuperación de la iniciativa popular.