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Por la libertad de las y los prisioneros políticos de Nuestra América y el mundo

Fuentes: Rebelión

Este es un espacio amplio y abierto al que invitamos a todas las personas y organizaciones solidarias que quieran sumarse en la búsqueda de la libertad de las personas bajo prisión política en Nuestra América y el mundo. También para seguir luchando por la construcción de lo bueno, lo bello y lo mejor del mundo para nuestros pueblos.

“Suele decirse que nadie conoce realmente cómo es una nación hasta haber estado en una de sus cárceles. Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada.”
Nelson Mandela

Hoy como ayer sigue acechándonos la inhumanidad del capital y su forma imperial. Sentenciaba Marx que “El capitalismo lleva en sí el germen de su propia destrucción por su insaciable sed de plusvalía y de ganancia”, también es cierto que es más salvaje a medida que su crisis se hace más profunda.

A los pueblos empobrecidos y excluidos del mundo no nos ha quedado más camino que resistir y luchar para transformar lo injusto. La prisión política, de larga data, ha sido la respuesta para contenernos. Una posibilidad no deseada, pero cierta, en todos los confines del mundo para quienes hemos abrazado las luchas del pueblo, cuya justeza no ponemos en cuestión, sea cual haya sido su forma.

Definimos como personas presas políticas a quienes independientemente de la organización a la que pertenezcan y la vía de lucha que lleven adelante, sean perseguidas, secuestradas, detenidas, judicializadas y encarceladas por el Estado y sus fuerzas represivas en razón a esa lucha.

La historia contemporánea da cuenta de millares de personas que hicieron del encierro una trinchera de lucha y mantuvieron su moral y férreas convicciones durante largas y tortuosas condenas. Miles resistieron con la dignidad en lo más alto, como Julius Fucik y Olga Benario y muchos otros militantes revolucionarios y de la clase obrera aunque no sobrevivieron a la crueldad de la ocupación nazi y del fascismo.

Otras tantas y en otros tiempos, afrontaron igualmente con temple la tortura, el largo encierro, pero pudieron salir con vida de prisión y continuar su lucha contra el racismo, el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo y el patriarcado desde sus lugares de acción. Angela Davis, los cinco héroes cubanos, Marcos Ana, Winnie Madikizela, Nelson Mandela han sido ejemplo de ello.

Grandes líderes Nuestroamericanos tampoco escaparon a la tortura y la prisión antes de haber llegado a las jefaturas de Estado en nuestros países: Fidel Castro, Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, Pepe Mujica, Gustavo Petro.

La prisión política persiste hoy con especial intensidad y distorsión en Nuestra América y el mundo. Ha tomado formas cada vez más difusas para hacer más tortuoso el encierro. En el caso de Palestina, las fuerzas de ocupación Sionistas aplican la aberrante “prisión administrativa”. En Nuestra América, están a la orden las inhumanas mega cárceles, el desarraigo, la extradición, el neoliberalismo carcelario, la desnaturalización del delito político, el populismo punitivo, la aplicación del derecho penal del enemigo, la instrumentalización y saña sobre los cuerpos de las mujeres y sus descendencias -como en el caso de Lilian Mariana, María Carmen Villalba y Lichita, las niñas paraguayas torturadas y asesinadas, las dos primeras y desaparecida, la última-.

Todo ello hace parte del recetario represivo al que nos enfrentamos hoy y que le puede tocar a cada persona en cualquier momento, en cualquier lugar. Sin duda esto hace parte de una doctrina, que como otras tristemente célebres en Nuestra América, son ejecutadas en cada país de manera asombrosamente perversa por mandatarios genuflexos al imperio.

El 11 de septiembre le dio al imperialismo norteamericano la excusa perfecta para arrasar con el delito político y por esa vía negar la existencia de miles de personas presas políticas a través de “leyes antiterroristas” aprobadas en los Parlamentos. Así se criminalizan, judicializan y condenan como terroristas, delincuentes comunes o integrantes de grupos de crimen organizado, desarropándoles de su condición política para hacer más gravosas y largas sus condenas.

Hoy como ayer las prisiones del mundo se atiborran de presas y presos políticos. En Nuestra América, entre tantas, están en prisión política Carmen Villalba, Laura Villalba, Alcides Oviedo (Paraguay); Ricardo Palmera – Simón Trinidad, una prisión de máxima seguridad en EE.UU. (Colombia); Ilich Ramírez, en una prisión en Francia (Venezuela); Gabriela Gallardo, Omar Campoverde, Carlos Carguachi (Ecuador); Mauricio Hernández Norambuena, Nicolás Piña (Chile); Cristian Díaz (Argentina); Facundo Jones Hualas (Mapuche), Héctor Llaitul (Mapuche); Víctor Polay (Perú); César Montes (Guatemala).

A través de estos casos emblemáticos queremos solidarizarnos con las miles de personas presas políticas por luchar, incluidos jóvenes y liderazgos de las jornadas de la revuelta en Chile, Colombia y Ecuador; así como integrantes de las organizaciones indígenas, campesinas, sociales, populares, sindicales y políticas que han sido encarcelados por levantarse contra lo injusto en Nuestra América y el mundo.

Nos convocamos diferentes personas, organizaciones populares, sociales, políticas, revolucionarias, con la convicción de que la solidaridad internacionalista debe reverdecer, debe recuperar su fuerza militante, que debemos juntarnos, porque como decía Bolívar “unidos seremos fuertes y venceremos”. Unirnos en torno a una causa común: La de cada persona en prisión política en Nuestra América y el mundo a quienes sentimos parte nuestra, para acompañarles, visibilizarles y luchar por su libertad.

Decidimos construir colectivamente este Frente para la Libertad quienes creemos en una sociedad distinta para las prolongaciones de nuestras sangres. Nos unimos en solidaridad militante con el puño en alto, con la disposición de romper las cadenas y derribar los muros que contienen los cuerpos las personas presas políticas pero no sus conciencias. La estrella internacionalista nos guía en este camino de la libertad y de lo que somos y aspiramos ser.

Este es un espacio amplio y abierto al que invitamos a todas las personas y organizaciones solidarias que quieran sumarse en la búsqueda de la libertad de las personas bajo prisión política en Nuestra América y el mundo. También para seguir luchando por la construcción de lo bueno, lo bello y lo mejor del mundo para nuestros pueblos.

*Contacto y adhesiones:* [email protected]*

De ustedes en solidaridad y lucha,

*FRENTE DE SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA POR LA LIBERTAD*
*DE L*S PRES*S POLÍTIC*S DE NUESTRA AMÉRICA Y EL MUNDO*
*Frente para la Libertad*
Nuestra América, agosto de 2023