Todo comenzó a manifestarse al momento de la crisis de 2008: La burbuja inmobiliaria estadounidense, que desencadenó la crisis financiera mundial y la Gran Recesión. Biden aprobó entre otras, la Ley IRA, que dispone de hasta 500.000 millones de dolares para el traslado de cadenas de suministros energéticos a EE.UU. El gobierno de Trump ha avanzado aún más.