Las fuerzas israelíes demolieron toda la comunidad beduina de Khirbet Humsah en el norte del valle del Jordán, dejando a 41 niños palestinos sin hogar justo cuando las tormentas invernales se extendían por Cisjordania.
Las fuerzas israelíes demolieron toda la comunidad beduina de Khirbet Humsah en el norte del valle del Jordán, dejando a 41 niños palestinos sin hogar justo cuando las tormentas invernales se extendían por Cisjordania.
Traducido para Rebelión por Marwan Perez.
Sin un final previsible a la vista, el bloqueo de Israel a Gaza no solo contraviene el derecho internacional, sino que además ha estado bajo el radar de las Naciones Unidas y los grupos de derechos humanos durante más de una década.
Israel dejó de renovar los visados de trabajo para el personal internacional de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, obligándoles a abandonar el país.
A Saeb Erekat, el histórico líder palestino que participó en los Acuerdos de Paz de Oslo, lo ingresaron el pasado domingo en el Hospital Hadassah Ein Karem de Jerusalén tras complicarse su infección por coronavirus. A sus 65 años y con un trasplante de pulmón, había motivos para pensar que su contagio –él mismo lo anunció el 9 de octubre, días después de haberse reunido con el presidente Abu Mazen, quien ha dado negativo en las pruebas por COVID-19– se complicara: su estado, según ha declarado su hija Dalal a la agencia oficial palestina Wafa, es crítico dado que ha contraído una neumonía que ha empeorado notablemente su salud.