Ángel Munárriz

Artículos

Andalucía se derechiza

Juan Manuel Moreno consigue 58 diputados, 3 por encima de los 55 que marcan la mitad más uno, rompe el techo histórico de su partido y gobernará sin necesidad de pactar con Vox.

El pitido del descontento con la política, forjado en la desconfianza y el pesimismo, se escucha con fuerza en la España pandémica. Así lo indican los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el Eurobarómetro y el Pew Research Center. Además de una consistente percepción de la política como problema, durante la crisis sanitaria se consolida como nuevo foco de preocupación la inestabilidad.

Se mueve la calle. Y esta vez no es la movilización espasmódica de febrero, cuando el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél desencadenó protestas que reunían a colectivos “antifascistas” con precarios sin base ideológica, en un cóctel que sorprendió por su rabia. Esta vez –aunque el contexto de incertidumbre pueda ser el mismo, y la crispación estuviera presente entonces y ahora– se trata de trabajadores y sectores levantando la mano y reclamando lo suyo.

«Fallecieron dando lo mejor de sí mismos, sus vidas jóvenes, para dar la paz y la libertad a otros”, solemnizó Margarita Robles hace poco más de tres meses en referencia a los más de 100 militares españoles muertos en Afganistán. La toma de Kabul por los talibanes, con su ideología fundamentalista y opresiva a cuestas, oscurece hoy las palabras de la ministra de Defensa, pronunciadas el 13 de mayo con motivo del regreso a España de las últimas tropas destinadas al país centroasiático. Sí, la palabra «libertad» suena ahora casi a sarcasmo.

La pobreza oculta tras el icono patriótico

¿Y si la vacuna es privada (y cara)?

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