Pauline Graulle

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Francia

Los insumisos lograron el domingo un avance espectacular en dos electorados aparentemente opuestos: su discurso claro sobre la discriminación, sumado a la llamada al voto útil contra la extrema derecha, les permite articular un caladero de electoral transversal. La estrategia desplegada por el movimiento se ha centrado en dirigirse a las clases trabajadoras de las ciudades, en gran parte de origen migrante, mientras Marine Le Pen ha optado por los trabajadores del campo, un perfil más cercano a los chalecos amarillos. El voto a Mélenchon se concentra ahora en los antiguos bastiones socialistas consiguiendo devolver a la izquierda las metrópolis que habían virado hacia Emmanuel Macron en las presidenciales de 2017.