Como expresión del signo de los tiempos, parece haber llegado el momento de un proyecto refundacional y revolucionario: el de la América Plurinacional.
Como expresión del signo de los tiempos, parece haber llegado el momento de un proyecto refundacional y revolucionario: el de la América Plurinacional.
“Querían enterrarnos para que desapareciéramos, pero no sabían que éramos semillas”. Incluyendo esta frase político-poética, los movimientos sociales internacionales publicaron el martes 3 de agosto sus conclusiones sobre la Pre-Cumbre de la Alimentación convocada en Roma entre el 25 y el 28 de julio.
La última semana de julio fue caliente en torno a un tema candente. Mientras que en Roma, las Naciones Unidas convocaron a la Pre-Cumbre de la Alimentación, la protesta se hizo escuchar. Organizaciones y movimientos sociales promovieron una movilización virtual crítica durante cuatro días.
Quizás uno de los puntos del balance crítico del ciclo progresista sobre el que más consenso existe sea su contradicción entre el impulso de políticas que apuntan a la recuperación de la soberanía y el modelo económico centrado en el extractivismo y la exportación de materias primas que les subyace.
Propongo pensar la Travesía por la Vida que organiza el EZLN como la superación del movimiento antiglobalización que despegó en la década de 1990, recuperando las tradiciones de movilización internacionalista, pero, a su vez, superando algunas de las limitaciones que permitieron que fuera neutralizado.
Uno de los problemas que aquejan al pensamiento crítico en este periodo de casos sistémicos, se relaciona con el tiempo y, de modo particular, con cierta fijación en las coyunturas y en los acontecimientos, o en el tiempo corto, según el historiador Fernand Braudel. Como si lo decisivo fuera el último discurso del candidato, la nueva ley aprobada o la genial iniciativa de algún dirigente.
El impacto causado por la evolución de la sociedad humana en los últimos dos siglos sobre la naturaleza en toda su complejidad ha sido profundo, irresponsable e irreversible.
El mundo está en crisis y buena parte de los ciudadanos lo están también. El Covid-19 ha sido la gota que derramó el vaso. Una enfermedad globalizada que llegó a toda la especie.
Más de 350 personalidades de todo el mundo prestan su apoyo al Manifiesto