Se llamaba Vidkun Abraham Lauritz Jonssøn Quisling [1887-1945] y fue un político noruego que pasó a la historia a raíz de la invasión nazi a su país de origen. Cuando eso sucedió, los ocupantes germanos se dieron a la tarea de crear un gobierno títere e incondicional a sus intereses a la cabeza del cual colocaron a Quisling.