La GSEE (Confederación General de Sindicatos del Sector Privado) y la ADEDY (Confederación General de Sindicatos del Sector Público) convocan una huelga general de 24 horas para el 6 de abril. La decisión de los aparatos sindicales parece ser un «cambio» en su orientación, la que estuvo hasta ahora marcada por la aceptación de las contrarreformas neoliberales.