Desde hace más de una década, el análisis dominante en los grandes medios occidentales suele enfocar la actualidad de los países del Sahel en África del Oeste en un marco narrativo con pocas variaciones: aquella vasta región estaría a punto de caer en las garras del “yihadismo internacional”. El terrorismo tendría por objetivo la conquista del poder y la creación de califatos que amenazan la existencia de los estados africanos, dando lugar a un aumento del fenómeno migratorio hacia los países europeos.