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Intervención en el 1er Foro Nuestra América

Formas de participación social y empoderamiento social y Organizaciones Comunitarias

Fuentes: Rebelión

 En primer lugar, la condición previa para el empoderamiento social y participación substancial es el logro del poder político por el pueblo. Diferentes formas de lucha permiten que el pueblo obtenga el poder político, por más imperfecto que pueda ser su ejercicio en el principio y de hecho en todo su desarrollo. La línea divisoria […]

 En primer lugar, la condición previa para el empoderamiento social y participación substancial es el logro del poder político por el pueblo. Diferentes formas de lucha permiten que el pueblo obtenga el poder político, por más imperfecto que pueda ser su ejercicio en el principio y de hecho en todo su desarrollo. La línea divisoria entre el poder de las élites minoritarias en detrimento de la inmensa mayoría de la gente y el poder del pueblo se encuentra en quién ejerce el poder político.

Con el fin de aclarar este punto, me gustaría ofrecer cuatro ejemplos: Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador, aunque hay otros países, pero las restricciones de tiempo impiden tratar de más ejemplos.

Cada uno de estos países se desarrollaron en diferentes contextos y elaboraron métodos y formas de lucha distintas adecuadas a sus realidades históricas.

Cuba es el país pionero de la región. Fue ahí que se organizó la primera revolución que triunfó en 1959 contra la dictadura de Batista apoyada por Estados Unidos. El principal significado político de esta Revolución (que se impuso en este caso a través de la lucha armada popular), es que por primera vez en su historia, el pueblo cubano conquistó el poder político y comenzó su transición hacia la democracia sobre la base de la cual estableció su soberanía e independencia. A partir de 1959, en el transcurso de su desarrollo, surgieron nuevas organizaciones sociales como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Esta es una organización política y social de base fundada en los barrios. Desde 1960 los CDR contribuyen a mantener el poder político frente a los intentos intervencionistas de los EE.UU. que interviene muchas veces con la intención de derrocar el orden constitucional en la isla. Además, los CDR son un paso adelante hacia una participación cotidiana cada vez mayor del pueblo en el poder político.

En 1975-1976 el pueblo cubano participó masivamente en la discusión, debate y aprobación final por sufragio universal y voto secreto de una Constitución nueva y moderna. En esta Constitución, el Artículo 1 establece que Cuba es una «república democrática» y el Artículo 3 consagra el principio de que «la soberanía reside en el pueblo.»

En Venezuela, otro tipo de revolución ha ocurrido, la Revolución Bolivariana encabezada por el presidente Hugo Chávez, inició en 1992 y culminó finalmente a través de las elecciones en 1998. El primer paso, en el 1999, era la de redactar una nueva Constitución a través de la participación masiva durante cuatro meses de debate y la instalación de una Asamblea Constituyente. Fue aprobada por un referéndum celebrado el 15 de diciembre de 1999, con una abrumadora votación de 71.78 por ciento a favor frente a un voto de 22,22 por ciento de rechazo. El Artículo 2 dispone que «Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de derecho y justicia». El Artículo 5 insiste en que «La soberanía es intransferible y reside en el pueblo». La Revolución Bolivariana también nació y se desarrolló en base a acciones revolucionarias, no sólo a través de las urnas. Esto se vio reflejado en la participación masiva del pueblo en el fracaso del golpe de Estado respaldado por Estados Unidos contra Chávez en 2002, confirmando el principio de que la soberanía reside en el pueblo tal como lo define la Constitución. En el transcurso de su trayectoria, la Revolución Bolivariana ha desarrollado organizaciones sociales tales como los Consejos Comunales. A medida que se mejoran y se hacen cada vez más eficaces también contribuyen directamente desde la base del poder político al desarrollo económico y social del país.

En Bolivia, la elección de Evo Morales y su partido el MAS se llevó a cabo en 2005 en base a una de las consignas de su partido de «descolonizar Bolivia después de 500 años de opresión». Al igual que en Venezuela el acto más importante fue iniciar un proceso para convocar una asamblea constituyente en 2006. En 2009, después de un proceso muy complicado, sin embargo, la participación de los pueblos contribuyeron a su redacción. La nueva Constitución se aprobó finalmente en referéndum por el sufragio universal.

En esta Constitución, el Artículo 1 establece que: «Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático …» El Artículo 7 indica que: «La soberanía reside en el pueblo boliviano». Bolivia tiene una larga historia de organizaciones de masas y comunitarias que participan en la política, como los sindicatos cocaleros y mineros, así como organizaciones de pueblos indígenas. En cuanto a varias organizaciones indígenas de Bolivia, éstas se enfrentan en este momento debido a complejas y antiguas tensiones aún no resueltas y la interferencia de EE.UU. que intenta sacar provecho de la situación.

En Ecuador, Rafael Correa fue electo presidente en 2006. En 2007, después de las promesas de Correa en las elecciones, el proceso empezó convocando una Asamblea Constituyente. En 2008 una nueva Constitución que contó con la participación de los ciudadanos fue aprobada por sufragio universal. El Artículo 1 específica que «… la soberanía reside en el pueblo», y que Ecuador es un «estado democrático». En varios artículos el principio del Sumak Kawsay, el concepto Quechua del buen vivir, (no sólo mejores condiciones de vida) está consagrado. Este es un ejemplo que el punto de vista indígena está presente como garantía de participación de las organizaciones comunitarias en el nuevo poder popular de Ecuador.

Tanto en Bolivia como en Ecuador, las urnas se han vinculado a las luchas de masas de carácter revolucionario ya que ambos presidentes tuvieron que sobrevivir intentos golpes de Estado: en Bolivia en 2009 y en Ecuador en 2010.

La consagración explícita en las constituciones de Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador de ambos principios, en primer lugar, el tema de que la soberanía reside en las manos del pueblo y en segundo lugar, la naturaleza democrática del Estado puede parecer banal, inconclusa y quizás incluso superficial para algunos. Sin embargo, uno tiene que tomar en cuenta que en la Constitución de los Estados Unidos, la palabra «democracia» no se encuentra, y que en ninguna parte se estipula que «la soberanía reside en el pueblo». Con estos principios consagrados en las Constituciones de Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador, lo que existe es la base constitucional, moral y la base revolucionaria para el florecimiento y el fortalecimiento de las organizaciones sociales y comunitarias para contribuir al ejercicio del poder político del pueblo.  

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.